Alerta sanitaria: EU frena exportación de ganado a México por gusano barrenador
La medida paraliza el comercio bilateral pecuario de múltiples especies mientras se investiga el origen de los contagios, los cuales ya suman cinco en Texas y Nuevo México

La alerta sanitaria en la frontera norte se intensificó.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) suspendió de emergencia a todas las exportaciones de ganado vivo hacia el mercado mexicano, una disposición que entró en vigor de forma inmediata tras el hallazgo de ejemplares del parásito en la Unión Americana.
La restricción, emitida a través del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS, por sus siglas en inglés), va más allá de los bovinos destinados a la reproducción o al sacrificio.
El veto fronterizo abarca de manera estricta a equinos, ovinos, caprinos, rumiantes silvestres y cerdos de cría.
Además, la restricción incluye animales de compañía y de ornato, como perros, hurones y aves comerciales.
Desde la semana pasada, los laboratorios estadunidenses han detectado cinco casos positivos de la plaga. Los más recientes se concentran en dos regiones de Texas: un predio ganadero del condado de La Salle y una cabra infectada en la zona central de Gillespie.

A estos se suma un tercer brote en un perro en Nuevo México, el cual originalmente había sido rastreado por los inspectores en territorio texano.
Especialistas iniciaron una investigación epidemiológica para mapear la ruta de transmisión del insecto.
Una de las principales líneas del USDA apunta a que el canino afectado estuvo recientemente en suelo mexicano antes de ingresar a Estados Unidos, factor que habría detonado el contagio en la región.
Este bloqueo coincide con la suspensión previa de importaciones de ganado mexicano hacia EU, provocada por la misma crisis biológica.
El Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas (GCMA) advirtió que la inmovilización de los cargamentos fronterizos amenaza con mermar el abasto regular de materia prima en las plantas de sacrificio mexicanas, lo que podría generar distorsiones de precios en la cadena pecuaria nacional.
La reactivación de las fronteras y la elaboración de nuevas pautas de intercambio comercial dependerán directamente de las evaluaciones de riesgo que emita el gobierno de México, así como de los acuerdos de control mutuo que logren pactar las agencias sanitarias de ambas naciones mediante los canales de diplomacia binacional.