Terremotos en Venezuela dejan más de 5 mil 500 muertos tras un mes de la tragedia

Miles de familias permanecen en refugios temporales mientras avanza la reconstrucción.

La emergencia continúa en Venezuela tras el doble terremoto que destruyó cientos de edificios y dejó miles de víctimas.
La emergencia continúa en Venezuela tras el doble terremoto que destruyó cientos de edificios y dejó miles de víctimas.AFP

El balance de muertos por el doble terremoto en Venezuela subió a más de 5 mil 500 el viernes, cuando muchos venezolanos dedicaron un minuto de silencio a las víctimas un mes después de la catástrofe.

El parte sumó 5 mil 546 muertos, mientras que los heridos se mantuvieron en 16 mil 740 personas, según el boletín publicado en Telegram por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.

La última cifra que dio el gobierno en miércoles pasado se estableció en 5 mil 398 fallecidos, tras los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron el país en menos de un minuto el 14 de junio.

Aunque el Gobierno no ha publicado una lista oficial de desaparecidos, la ONU estimó los primeros días que podrían llegar a 50 mil. Otras estimaciones hablan de unos 10 mil.

Los equipos de rescate, familiares y voluntarios continúan la búsqueda de cuerpos que aún no han podido sacar de entre los escombros.

Mientras, más de 23 mil personas viven en refugios improvisados, luego de quedarse sin hogar.

Al menos 190 edificios se desplomaron y casi 900 quedaron en pie pero inhabitables, según las autoridades.

Un mes después persiste emergencia

A un mes del doble terremoto, Venezuela continúa en una etapa crítica de recuperación.

Aunque las labores de rescate han disminuido en intensidad, brigadas especializadas, voluntarios y familiares mantienen la búsqueda de víctimas entre los edificios colapsados, mientras las autoridades concentran sus esfuerzos en la remoción de escombros y la rehabilitación de las zonas más afectadas, especialmente en La Guaira y sectores del área metropolitana de Caracas.

La crisis humanitaria sigue siendo uno de los principales desafíos. Miles de personas permanecen en campamentos temporales, donde organismos de asistencia priorizan el suministro de agua potable, alimentos, atención médica y servicios de saneamiento para prevenir brotes de enfermedades.

Paralelamente, el Gobierno mantiene programas de reubicación de familias y ha prometido acelerar la construcción y entrega de viviendas para quienes perdieron sus hogares.

Como parte de ese proceso, el Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizó recientemente el uso de 346 millones de dólares correspondientes a los Derechos Especiales de Giro (DEG) de Venezuela para atender necesidades urgentes derivadas del desastre y apoyar las primeras fases de recuperación.

En el plano económico, la reconstrucción requerirá inversiones de largo plazo para recuperar infraestructura estratégica, incluidos hospitales, escuelas, carreteras, redes eléctricas y sistemas de agua potable.

Especialistas en gestión del riesgo consideran que la tragedia también evidenció la necesidad de fortalecer la preparación ante futuros eventos sísmicos.

Entre las recomendaciones figuran actualizar los códigos de construcción, ampliar los sistemas de monitoreo geológico, reforzar los protocolos de protección civil y desarrollar planes permanentes de prevención que permitan reducir el impacto de posibles desastres naturales en un país con antecedentes de actividad sísmica.