Pan y Circo; sazón y sobremesa con Diego Luna

Para el actor y productor, sus hijos, familia y amistades son los motores para las historias y diálogos que ofrece en la emisión que estrena en Amazon Prime

thumb
Fotos: Cortesía Amazon Prime Video

CIUDAD DE MÉXICO.

El apetito creativo de Diego Luna no sólo se enfoca en la actuación de personajes hechos para la ficción, sino también en la exposición de sus preocupaciones como ciudadano frente a las cámaras. Retoma la segunda temporada del programa Pan y circo, con temas de pertinencia social como el acceso a la salud, la crisis de la democracia, la experiencia del migrante y las protestas ciudadanas, discutidos por diferentes voces.

Como buen anfitrión, el actor, productor, director y guionista, inicia el ritual de la comida compartiendo su aprendizaje y sus gustos culinarios tanto con los espectadores como con los invitados, para abrir el diálogo.

A partir del 8 de octubre, por Amazon Prime Video, Luna conducirá los cuatro programas especiales que conforman esta segunda entrega. El primero será acerca del acceso a la salud y cómo la pandemia volcó la atención a las deficiencias del sistema sanitario en México.

thumb

¿Cuál es el motor que mueve a Diego Luna a gestar proyectos como Pan y circo y cuáles son las historias, de ficción o no, que desea contar en este momento de su vida y trayectoria? Así lo expuso en entrevista con Excélsior.

Pienso constantemente en mis hijos, en mi familia, en mis amigues. Para mí es indispensable pensar que estas historias deben tener un propósito y ese propósito tiene que ver con lo que me ocupa y me preocupa.

Difícilmente encuentro tiempo para involucrarme en algo que no tiene un sentido para mí. Generalmente cuando eres honesto con eso que te preocupa y te estás cuestionando, te encuentras a otros y otras que andan en la misma reflexión”, expresó Diego Luna en charla vía Zoom.

thumb

En Pan y circo expone sus cuestionamientos actuales, que son los de muchos ciudadanos, pero también permite a la audiencia que lo observen naturalmente, sin caracterizaciones ni personajes, con un interés por cocinar, aprender y probar sabores nuevos, metiendo las manos al fuego en cada platillo y también en cada inquietud planteada en una nutritiva sobremesa.

El formato además lo presenta en otra de sus facetas creativas, la del productor, quien tuvo que replantear esta segunda temporada, tras la transformación en la vida humana de la pandemia.

Pan y circo ha vivido cambios necesarios, indispensables. La primera certeza que este momento (la pandemia) nos ha traído es que se necesitaba un programa que saliera de forma más inmediata. En este caso, el primer propósito de esta entrega es que del día en que esa discusión se da, no pase más de un mes para que la gente pueda verlo, de tal manera que el tema y las posturas, los puntos de vista y la información que damos sea pertinente.

Eso ha venido a cambiarnos todo, a cuestionarnos todos los procesos de preproducción, de investigación, de producción y luego de postproducción, para lograr que esté en una plataforma y que la gente pueda acceder.

Otra cosa que ha sido muy importante es que ahora tenemos que vivir con una serie de protocolos que antes no contemplábamos, para asegurar la salud de invitados y equipo. Eso también nos ha transformado. Así como se ha transformado el ritual de la comida en nuestra vida, así como hoy puedo decir que no puedo frecuentar los restaurantes a los que iba ni viajar con un interés culinario, como lo hacía antes. Eso también se ve reflejado en este nuevo formato”, detalló acerca del programa híbrido, en el que cuenta con invitados presenciales y remotos.

thumb

En el primer episodio acerca del acceso a la salud, contará con invitados como Julio Frenk Mora, presidente de la Universidad de Miami; Ricardo Baruch, activista, consultor e investigador; Laura Flamand, coordinadora de la red de Estudios sobre Desigualdades, del Colegio de México; y Zoé Robledo, director del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Además, vía Zoom conversó Juan Ramón de la Fuente, embajador de México ante la ONU; Sarah Gilbert, creadora de la vacuna Oxford-AstraZeneca; y María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno.

Gracias a las redes sociales escuchamos al público, a quienes se echaron la serie completa en la primera temporada y que tienen cosas que decir. Escuchábamos mucho que se quedaban cortos los episodios, que la gente quería más profundidad, argumentación y tiempo con invitados e invitadas. A eso también respondimos, haciendo mesas más íntimas, con menos personajes y dándoles más tiempo de que su mensaje llegue y que escuchen el de los demás comensales. Eso ha sido un buen ajuste.

Tuvimos en la mesa a quienes queríamos tener y quienes querían estar, porque de eso también se trata, de no forzar a nadie y que te sientes a comer, a conversar y tienes que querer estar ahí. Eso sí, lástima por las y los invitados que se tienen que comer lo que cocino”, bromeó acerca de la producción de La Corriente del Golfo, que fue reconocida este año en los Premios Daytime Emmy como Mejor Programa de Entretenimiento en Español y Talento Destacado en un Programa Diurno en Español, para Diego Luna.

thumb

NECESITA TIEMPO EN FAMILIA 

Diego Luna, de 41 años de edad y quien inició su trayectoria a los seis años en el teatro, recién finalizar el rodaje de la serie Andor, en la que nuevamente interpreta a Cassian Andor, el actor manifestó que su mayor deseo actual es estar cerca de quienes ama.

Ahorita viene Pan y circo, me quedan dos especiales por realizar, pues ya hicimos los primeros dos. Necesito tiempo, respirar. Necesito tiempo con mi familia, dormir en la misma cama, dejar de moverme un poquito  y atender lo esencial que es la familia y la gente que quiero y que no me quiero perder”, reflexionó.

El actor recibió el fin de semana el Premio de Honor 2021 por ser uno de los máximos exponentes de la industria audiovisual iberoamericana.

Es un impulso a seguir haciendo lo que me gusta”, señaló.

AMU

Visita nuestras Galerías Visita nuestra Última hora