Gala Montes embajadora contra el cáncer de mama

Luego de que su mamá fue diagnosticada con esta enfermedad, la actriz se unió a Fucam para dar batalla a la desinformación y abrirle paso a la prevención

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Gala Montes

Cuando Gala Montes tenía 15 años de edad, su mamá, Crista Montes, fue diagnosticada con cáncer de mama; tuvo una mastectomía. Esta situación cambió el mundo de la actriz y, más adelante, ambas decidieron compartir tal experiencia. Es así como Gala llegó a la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam), de la que hoy, Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, es embajadora. 

“Fue muy duro. Yo estaba muy chiquita y nunca te lo esperas, nunca estás preparada para una enfermedad como ésta hasta que la tienes que enfrentar. Todavía hay estragos, porque, en ese momento, yo no sabía que necesitaba atención psicológica, que es muy importante en este proceso, tanto para los pacientes como para los familiares de los pacientes.

“Me hubiera gustado tener la información que tengo hoy y la madurez para ir a un grupo de autoayuda o un psicólogo, hablar de la salud mental y emocional, lo cual también se tiene que fomentar en estos casos y que hoy Fucam también cubre, porque es increíble cómo puede reaccionar el cuerpo ante una mente estable y acompañada.

“Ha sido un camino agridulce, porque, así como nos hizo sufrir muchísimo, también nos dio muchos aprendizajes, fortaleza y por algo pasan las cosas. Hemos podido ayudar a muchas personas gracias a esto y quiero hacerlo por el resto de mi vida: pasarle el mensaje a las generaciones que me siguen y, a través del caso de mi mamá, poder salvar vidas, porque al final, le estás diciendo a las personas que se atiendan y ese es nuestro regalo más grande”, expresó Gala Montes en entrevista con Excélsior.

“Al año se mueren más de siete mil mujeres por diagnósticos tardíos. Sigue siendo un tabú hablar de senos y nos hace falta mucha información y empatía. Si fuéramos más empáticos y nos uniéramos, lograríamos muchas cosas. Yo empecé a ayudar a Fucam, porque mi mamá fue paciente en dos ocasiones. Viví muy de cerca lo que es tener a una familiar siendo paciente de esta fundación y ver que tratan a las mujeres como si fueran sus mamás.

“Fue mi mamá quien me motivó a acercarme a los fundadores para ser embajadora y así, a las mujeres jóvenes, porque el cáncer no discrimina edad. Mi mamá, gracias a que se dio de alta en Fucam y acudió a sus consultas anuales, pudo detectar el cáncer. Si hubiera tardado más, quizá no sería curable. El cáncer no significa la muerte, siempre y cuando se detecte a tiempo, mediante una mastografía. En mi caso, que soy hija de una paciente, me hago ultrasonidos y autoexploraciones mensuales. Hay que estar atenta a las alertas”, destacó.

Para Gala es importante hablar del tema, sobre todo en un mundo en el que la industria de la belleza tiene sometidas a las mujeres a seguir ciertos estereotipos.

“Que te quiten el busto es bastante fuerte, por eso hay que hablar de la salud mental y emocional. Dos años de que le pasó eso a mi mamá tuvo un cáncer completamente distinto, pero nuevamente lo agarró en buena etapa, le dieron quimioterapias y la volvieron a operar en Fucam, que es una organización sin fines de lucro. Le debo mucho a la fundación, le debo la salud de mi mamá y estaré eternamente agradecida, además de que me nombraron su embajadora oficial.

La actriz, protagonista de películas como ¡Hasta la madre del Día de las Madres! y Gringa, destacó que logró hacer una red de mujeres fuertes, que estaban en el mismo camino.

“Mi labor en Fucam es generar diversas conexiones. Es difícil e incómodo para la gente, pero se trata de unir fuerzas y que el mes de la concientización sea todo el año, para salvar vidas. Lo que hago es invitar a la gente a seguir a la fundación, para canalizarlos. Difundir y donar es una ayuda. No hay que esperar a que nos toque para ayudar, sino que hay que hacerlo como una costumbre. El mejor ejemplo es el milagro de estar vivos”, dijo.

Montes recordó, con agradecimiento, que hace unos meses su mamá cumplió cinco años de haber terminado su tratamiento contra el cáncer e incluso lo publicó en redes sociales: “Ver a mi mamá sin cabello ha sido una de las cosas más difíciles por las que he pasado... pero, sin duda, su enfermedad me dio canija sacudida y me enseñó lo que es vivir. Cada vez que siento que estoy perdiendo el rumbo, me acuerdo de que hay que vivir en el presente y agradecer por la salud, ya que si la tienes, todo, absolutamente todo, tiene solución”.

“A veces nos enojamos por cosas que no están en nuestro control, así que no hay que esperar que llegue algo así para disfrutar de la vida y hacerlo como tanto quieren”, concluyó.

Importante hablar de la salud mental

Gala Montes hizo hincapié en hablar de la salud mental y emocional. A ella le tocó hacerlo al salir del reality show La Isla, tras un problema de ansiedad, que requería de toda su atención.

“Si tú no estás bien, no puede estar nadie bien en tu casa y las cosas tampoco salen bien. Hay que empezar a trabajar con uno mismo, dar pequeños pasos en esta búsqueda de paz.

“Siempre he sido una persona muy ansiosa. No es algo que me haya sucedido en La Isla, sino que me pasa constantemente. No es mala si sabemos canalizarla y nos hacemos conscientes de ello.

“En La Isla estás al borde, al límite, con una necesidad básica que es el alimento. Fue un ejercicio interesante, pero decidí dar un paso atrás y renunciar, porque no me estaba haciendo bien. Lo intenté muchas veces, por más de 30 días, pero me fui porque sé cuáles son mis límites y era más dolor, estrés y ansiedad. Es importante hablar de ello, porque siempre es válido pedir ayuda, ya sea ante el dolor por una pareja, un trabajo o un hogar”, dijo Gala Montes.

Nancy Méndez C.