Amores perros sacudió estereotipos y trascendió, asegura Iñárritu
Alejandro González Iñárritu y Gael García Bernal hablaron del impacto cultural que tuvo Amores perros en México y Latinoamérica y del arrojo al hacerla.

Hace 25 años llegaba a la cartelera Amores perros, cinta que fue un parteaguas para la historia del cine mexicano, que daba cabida a nuevas voces y nuevas narrativas no exploradas en nuestro cine, y que buscaban empujar un puñado de jóvenes como Alejandro González Iñárritu, Guillermo Arriaga o Rodrigo Prieto. El boca a boca hizo que se convirtiera en todo un fenómeno fílmico nacional e internacional que ha trascendido el tiempo y que, más allá de los premios, tuvo un impacto cultural profundo del cual se sigue hablando hoy.
Estamos hablando de que México entonces era un país muy joven, lleno de oportunidades y había una necesidad de vernos a nosotros mismos de una forma distinta, de hablar de nosotros mismos y entre nosotros. Ese contexto se capitalizó en Amores perros. Creo que capturó ese momento, porque éramos parte de eso, hecho por nosotros, para nosotros. Era una película local, pero al mismo tiempo, por esa misma razón, universal y creo que sí rompió un estereotipo”, respondió a Excélsior Alejandro González Iñárritu y ahondó en la cuestión de los estereotipos.
Había un estereotipo generado muchas veces por nosotros mismos, por la forma en la que nos veíamos como víctimas o por las películas de cómo nos veían otros países como los americanos (sic). Muchas veces nos siguen viendo como el país de los narcotraficantes, es lo que exportamos, lo que vendemos, o lo de los rancheros, los mariachis o los borrachos.
Había una serie de estereotipos melodramáticos que creo que la película sí sacudió y vio una sociedad urbana, dispar, compleja y este experimento antropológico que es la ciudad con todas sus texturas, toda su vitalidad, toda su belleza y todo su horror, todas esas contradicciones.
TE RECOMENDAMOS: González Iñárritu y Arriaga se reconcilian en Bellas Artes tras 20 años distanciados
Así que esta película logró percibir a un México, a una sociedad, que nunca se había visto de esa manera en el cine en ese momento y cuando la vean ahora en pantalla grande van a ver cómo sigue siendo increíblemente actual y quizá hasta atemporal”, expresó el cineasta.
Gael García Bernal, quien tenía 22 años al momento del estreno y quien debutaba hace 25 años como protagonista de un largometraje, se sumó a la charla.
El impacto cultural fue inusitado y quizá inesperado, pero comenzó una oleada que también creo que trascendió de una manera muy personal y muy en primera persona en toda Latinoamérica, donde Amores perros no sólo reflejaba la Ciudad de México, sino las realidades latinoamericanas también, esta cosmovisión que compartimos y cómo, de alguna manera, dio pie, entre tantas cosas culturalmente, a hacer lo que debemos hacer”, compartió García Bernal.
Eso de poder ejercitar esta libertad de expresión, vamos a ser más ambiciosos con esa libertad de expresión, vamos a seguir adelante haciendo cosas, proyectos, vamos a montarnos, vamos a seguir haciendo estas preguntas tan punzantes. Ésas son consecuencias fuertes del calado cultural que generó Amores perros”, apuntó Gael.
La tarde de ayer, el director Alejandro González Iñárritu, poseedor de cuatro premios Oscar, así como Gael García Bernal, ganador en 2016 de un Globo de Oro por su trabajo en Mozart in the Jungle, charlaron con cinco periodistas de América Latina, entre los que se encontraba Excélsior, ante el reestreno este jueves de Amores perros en cines.
La dupla creativa habló de cómo al ser la primera película de ambos, no tuvieron ningún tipo de presión ya que, según Iñárritu, “el primer amor es libre de expectativas” y cómo a partir de eso tuvieron mucha libertad para experimentar, proponer o cuestionar.
Asimismo hablaron de la tan emblemática escena del choque de autos que fue toda una hazaña.
Lo recuerdo con mucha curiosidad, de cómo pudimos lograr semejante persecución automovilística con tanta precisión, tanta urgencia, tanto peligro capturado en la cámara, en las calles de la Ciudad de México, que no es fácil filmar en la ciudad, con permisos limitados, con presupuestos también muy limitados, con muy poca técnica detrás o experiencia para lograr una secuencia de esa magnitud y de esa intensidad, con tantos planos, con tantos puntos de vista y la logramos con mucho éxito a pesar de haber sido filmada en dos días”, contó el también director de Birdman.
Si tú ves esa escena hoy diría: ‘Necesitamos diez días para filmarla y 20 veces más presupuesto y entrenamiento’. Lo veo con gran admiración de esa juventud que teníamos, con ese intestino, todas las vísceras, el corazón; todos los músculos y toda la inocencia, locura e irresponsabilidad total, porque pudimos realmente haber tenido muchos accidentes, que no tuvimos”, detalló Iñárritu.
Aquí podrás acceder a noticias en tiempo real
Conoce lo más viral en Facebook Trending
Lee a los columnistas de Excélsior Opinión
clm
EL EDITOR RECOMIENDA



