Jorge Drexler: El 'Vive Latino' es un desafío

El cantautor uruguayo dice en entrevista que 'Bailar en la cueva', su más reciente disco, se presta para un ambiente más festivo

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de marzo.- Jorge Drexler no entiende una carrera que se estanque en la misma fórmula. Al uruguayo no le parece un reto ni siquiera un riesgo dar carpetazo a su pasado musical para emprender un camino que lo obligue a reinventarse. Lo ha hecho con tanta naturalidad que ahora mismo lo extraña, confesó, sería apegarse a un formato preestablecido.

Desde Madrid, días antes de volver a México, ahora como parte del elenco que participará en el festival Vive Latino, en el Foro Sol, Drexler habla con la franqueza y la calma de quien está acostumbrado a los viajes. Tras casi 25 años de carrera, el veterano cantautor sabe que tiene poco qué demostrar y mucho por descubrir.

El Vive Latino, por ejemplo, se erige como un nuevo reto en su carrera. Será la primera vez que forme parte del cartel del festival más importante de México y la idea lo emociona.

“Por el hecho de ser otro público y otra situación ya me llama la atención. Es un desafío pero creo que Bailar en la cueva (su más reciente disco) se presta para un ambiente más festivo, más disperso como un festival. Además estamos en un momento muy dulce, llevamos casi 80 conciertos con la banda y estamos cerca de cerrar esta gira así que volver a México me llena de alegría”, comentó Drexler.

Bailar en la cueva, el álbum que lo ha llevado a recorrer el mundo en los últimos meses, ha sido definido como uno de los más arriesgados de su carrera. En él, el cantautor apostó por un sonido más universal, bailable, que marcara una clara distancia con el trabajo que había hecho antes. Lo hizo, sin embargo, sin la pretensión clara de deslindarse de su pasado pues el proceso, explicó, es parte natural de su formación creativa.

“No tengo idea por qué resultó de un modo u otro. Lo que sé es que puse la misma entrega que pongo en todos mis proyectos. Lo que sí me hace muy feliz es que me doy cuenta de que mi trabajo es acumulativo, que recorrer tantos países me ha servido para abrir mi música al continente y el continente a mis ideas, quizá por eso parezca el más latinoamericano de mis discos”, comentó Drexler, quien con esa placa discográfica logró dos premios Grammy latinos, uno como Grabación del Año por el tema Universos paralelos y otro como Mejor Álbum de Cantautor.

El cambio, inconsciente dada la naturaleza que lo propicia, no tiene una razón concreta para Drexler. Cuestionado al respecto, apenas define la necesidad que siente por salir constantemente de su zona de confort, por encontrar un camino que enriquezca su proceso creativo y que, con suerte, tenga la misma influencia en quien lo escuche.

“No sabría explicarlo, puede ser una obsesión personal por el cambio. Presentar un disco son dos años de mucha entrega al proyecto, a un repertorio que quiero con energía viva, así que tengo que estar muy convencido de que el disco realmente tiene algo que aportar. Por eso busco asegurarme por lo menos un vector nuevo, algo que me lleve a un lugar diferente y eso lo busco a través de cambios de enfoque en el disco, no sólo de sonido sino en la temática, en el tipo de aproximación, en el uso de las canciones, en el uso de la tecnología y a veces en el uso de la escritura”, detalló el uruguayo.

Cambios y reconocimientos

Las mutaciones de su propuesta sonora, la que arrancó en 1992 con su primer disco, La luz que sabe robar, se han encontrado con una industria discográfica que ha vivido sus últimos años en constante cambio. Algunos han alabado la metamorfosis, otros han criticado el cambio de paradigma. Ningún bando parece tener la conclusión pues hasta ahora no se vislumbra un momento definitivo. Lo cierto es que Drexler atisba la época como una de las más complicadas para los artistas, los consagrados y los que comienzan.

“Hay mucha dispersión en el ambiente. Todo el sistema de escucha de música se ha atomizado;  antes había una radio con un poder de convencimiento monumental y hoy en día cada persona busca su propia información. Por eso creo que es más peligroso cambiar ahora porque si no funciona puede ser más difícil volverlo a intentar. Por otro lado creo que el tipo de circuito en el que me muevo me ha permitido que la gente que escucha mis canciones se haya acostumbrado a los experimentos, procesos que no son egoístas porque siempre pienso en el público.

“Siento que si crezco personalmente incorporando algo nuevo a mi música y si el público me acompaña en ese trayecto entonces también crecen ellos”, apuntó Drexler.

Los cambios en los que hace hincapié el cantautor podrían ser justificados por el éxito que lo ha precedido. A saber, hace diez años Drexler se convirtió en el primer latinoamericano –y hasta ahora el único– , que ha ganado un Oscar a Mejor Canción Original con el tema Al otro lado del río para la película Diarios de motocicleta. El reconocimiento de la Academia podía ser visto por algunos como un cheque al portador aunque para Drexler significó un proceso de aprendizaje.

“Ha sido una década maravillosa. Me da alegría porque sigo en la misma profesión aunque me siento más cómodo y con mucha libertad de acción. El Oscar, esa reafirmación o aprobación externa, quizá sí te de la tranquilidad para experimentar, para correr riesgos, pero el viento mediático es eso, viento, es muy poderoso y puede despejar cosas;  también te pone a prueba a ti, te obliga a darte cuenta de que aunque existan esos vientos tú eres el que lleva el timón”, aseguró el cantautor, quien, fiel a su costumbre, apresta su carrera para caminar en una nueva dirección.

En mayo próximo, confirmó, terminará la gira de Bailar en la cueva y tras ella, sin un respiro, comenzará a trabajar en un tour de otro formato.

Lo hará al lado de Luciano Supervielle, integrante de Bajofondo, la banda comandada por el argentino Gustavo Santaolalla, con quien dará forma a un formato más sofisticado.

“Haré un cambio de dirección drástico, otra reinvención buscando el polo opuesto de Bailar en la cueva. Será una gira en formato minimalista electrónico, un concepto de mucha búsqueda de la sofisticación electrónica”, concluyó.

DEL MÚSICO

  • Cantante y compositor.
  • 25 años de trayectoria.
  • Algunos de sus discos: La luz que sabe robar (1992), Radar (1994), Vaivén (1996), Llueve (1998), Frontera (1999), Sea (2001), Eco (2004), Eco² (2005), 12 segundos de oscuridad (2006), Cara B (2008), Amar la trama (2010) y Bailar en la cueva (2014).
  • En mayo concluirá su gira de Bailar en la cueva.
  • Con su reciente disco ganó dos Grammy latinos.

SÍGUELO

Jorge Drexler

  • Escenario Tecate Titanium.
  • Domingo 15, 19:25 horas a 20:20 horas.
  • Boletos: Abono general: $2,010; abono platino: $2,607. Por día: $824. En taquillas y Ticketmaster.

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