Sebastián Zurita, en su mejor momento
El protagonista de la película 'Amor de mis amores' aseguró que la recta final de este año y el principio del que viene serán maravillosos

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de septiembre.- Sebastián Zurita atraviesa por uno de sus mejores momentos. A lugar donde voltea la vida lo sorprende. Y no es para menos: el hijo de los actores Humberto Zurita y Christian Bach posee salud, tres proyectos de cine por estrenarse y, lo mejor, una pareja que lo comprende y apapacha del todo, esa inspiración que conoció hace poco y que lleva por nombre Macarena Achaga.
—Sebastián, ¿cómo defines este momento de tu vida en el que al parecer lo tienes todo?
—Pues el principio de este año fue para mí un poco raro porque parecía ser un año muy fuerte y de repente los primeros seis meses se paró todo lo que tenía que hacer; estuve todo ese tiempo diciendo qué iba a pasar, muchos proyectos salieron para después, digamos que se me juntó todo. Es chistoso a veces porque aunque uno nunca quiere dejar de hacer su trabajo, luego dividirte en mil no es nada fácil. Debemos darle un espacio a cada cosa pero sé que esta recta final del año y el principio del otro será maravilloso, tengo muchos estrenos pendientes en cine.
—Pero el que sí viene este año y que hoy mismo lo podremos ver ya en todas las salas del país es Amor de mis amores...
—Así es y créeme que me tiene muy emocionado este estreno porque a mucha prensa, la misma gente cercana a mí, le ha gustado, han dicho muchas cosas buenas de la película y eso me da mucha confianza.
—¿Es la primera vez que trabajas con Manolo Caro?
—No, es la segunda. De hecho yo llegué a la película porque ya me contemplaba para No sé si cortarme las venas o dejármelas largas y por agendas no pudimos coincidir y luego salió una otra obra de teatro y tampoco pudimos coincidir y de repente me hablan para hacer Cama para dos y ahí fue la primera vez que Manolo y yo coincidimos, fue gracias a eso que Manolo se fijó en mi trabajo. Y no sabes cómo me encantó la idea, porque es la primera vez que hago comedia romántica.
—Háblanos un poco de tu experiencia durante este rodaje...
—Fue algo padrísimo, sé que se hizo un buen equipo. Todos los actores que estábamos ahí nos llevamos muy bien, todos somos amigos. Muchas veces empezar un proyecto y terminarlo de la misma forma, es decir con las mismas ganas, pocas veces se da, es muy complicado, pero me da mucho gusto hablar de Amor de mis amores.
—¿Qué hay de León? Un personaje peculiar en el que la mayoría de los hombres se van a identificar pues cambias a la chica con la que estás a punto de llegar al altar (Marimar Vega) por otra que crees es el amor de tu vida (Sandra Echeverría)...
—(Risas). Es un personaje interesante porque es como el típico hombre, entre comillas, porque si te fijas esto le pasa a muchas personas; muchos hombres y mujeres en general le tienen miedo al compromiso, en un nivel inconsciente tienen ese miedo y solitos se sabotean porque él en un momento dado le pide a la vida que lo atropellen y que la otra se le cruce porque es una señal. Y él cree en eso, en el destino de la vida, en el amor a primera vista. Y yo, Sebastián, no sé si es amor a primera vista, simplemente es el hecho de que está inseguro de lo que siente por su novia y ese es el pretexto perfecto para sabotear su relación. En el trabajo de personaje que hicimos Marimar y yo decidimos que tanto el personaje de Ana y León son personas solitarias, sí tienen amigos pero son muy reservados, por eso coinciden entre ellos, una pareja solitaria.
—¿Tú alguna vez has estado en esa encrucijada? ¿Has dudado de llegar al altar?
—No, tal cual. Pero sí creo que a todos nos pasa en alguna etapa de nuestro noviazgo, hay puntos en donde uno no sabe cómo no lastimar a esa persona, y ése es el acierto de la película, todo mundo, todas las edades, desde las chavitas hasta los adultos pueden decir que pasaron por esto.
—¿En qué te pareces a León?
—Pues yo creo que me parezco a todos los personajes (risas) o más bien viví todo eso en alguna parte de mi vida, desde la desilusión amorosa, la pérdida de una pareja, la inseguridad, la falta de compromiso, lo que yo creía amor a primera vista, etc.
—¿Tú le tienes miedo al compromiso?
—No, yo simplemente creo que es más difícil darse cuenta cuando uno ya no está después de tener un compromiso largo. Yo siempre he sido de una manera, cuando conozco a la persona con la que quiero estar, lo sé en un segundo, si lo tengo que pensar, y no termino de enamorarme es que no es para mí. La mayoría de mis relaciones he sabido a las 5 horas que quiero estar con ellas. Lo que he ido descubriendo con el tiempo es que me encanta la sinceridad, siempre he sido derecho.
YA TIENE A SU MUSA
—Y lo que descubriste recientemente también es a una chica muy guapa de la que estás enamorado...
—Yo lo hablaba con mis papás y en cinco meses me han pasado muchas cosas buenas, desde proyectos hasta una pareja estable, Macarena (Achega) me hace sentir tranquilo, es una chava que tiene 22 años y que además es exitosa, porque acaba de volver de hacer una serie con Fox en Chile y mi único consejo que le doy es que elija muy bien los proyectos que va a hacer, la apoyo en todos los sentidos.
—¿La distancia no les pesa? Digo, ella es argentina y como dices actúa mucho en Latinoamérica...
—La verdad es que encontramos una manera de vernos, viene seguido, yo me voy un mes para allá. Creéme que nos ha servido mucho este espacio que nos damos. Estamos muy enfocados en nuestro trabajo, la distancia nos ayuda para preparar nuestros personajes.
—¿Ya podrían hablar de compromiso?
—Vamos a ver qué depara el futuro, lo importante es vivir el momento. Me da mucha felicidad estar acompañado de ella y si se da ahorita, sin problemas.
CUMPLIÓ SU SUEÑO DE SER FUTBOLISTA
—Además de Amor de mis amores tienes otro estreno pendiente, ¿cierto?
—Sí, tiene poco que terminé de rodar El Tuzo. Esa película se hizo en Pachuca cerca de siete semanas y creo que por cómo se dio todo, con muchos efectos especiales, estará saliendo a estas alturas, pero del 2015.
—¿Qué personaje haces ahí?
—La historia cuenta la vida de dos amigos que se reencuentran después de 10 años, pero uno de ellos tiene una enfermedad que la van a ir descubriendo y ahí en el Club Pachuca da clases motivacionales a los chavos. Él es un tipazo. El mensaje es cómo superar los verdaderos problemas de la vida.
—¿Te veremos jugar?
—Sí, estuvimos entrenando con el equipo Pachuca, filmamos escenas en el estadio, las escenas se hicieron a tres cámaras, la verdad es que muy padre, hice muchas amistades ahí, entre ellas, con Andrés Chitiva, fuimos muy amigos durante el rodaje.
—Eddie Reynolds y los ángeles de acero, otro título próximo a estrenarse...
—Ésa la filmé el año pasado y por lo que escuché se estrenará el próximo enero. Esa película la hicimos con nuestra productora.
—O sea que vas a estar vigente todo este año y el que viene...
—Sí y la verdad es que me emociona mucho la idea, porque luché mucho por entrar al cine y pude ahora con estas tres películas tocar tres cosas distintas. Yo venía de hacer una película con el maestro (Felipe) Cazals y eso fue lo que me abrió las puertas para entrar al cine. No tuve mejor padrino la verdad. Gracias a eso me han llamado para hacer muchas cosas.
—¿Ya no existe ese Sebastián que decía que le cerraban las puertas del cine por ser güerito?
—Pues no sé. Todavía nos hace falta romper los estereotipos y tabús que tenemos en nuestro cine. Creo que es un acierto que abramos el panorama de lo que puede llegar a hacer un actor y créeme que en México hay muchos jóvenes que quieren ser retados como histriones, así es que es padre cuando un director confía en alguien que no tiene mucha experiencia.
—¿Esta buena racha por la que atraviesas en cine hará que te decidas más en este rubro?
—No sé. Agradezco más hacer cine, porque tengo más tiempo de preparar un personaje, pero la televisión me da también felicidad. Es muy difícil hacer 40 escenas al día. Todo dependerá de los proyectos.
hch
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