Se asocian Moderna y CEPI para la vacuna contra el ébola de Bundibugyo
La Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias invertirá casi 60 millones de dólares.

La carrera para desarrollar una vacuna contra la cepa Bundibugyo del virus del ébola ha entrado en una fase decisiva. La Coalición para las Innovaciones en Preparación ante Epidemias (CEPI) anunció una inversión cercana a los 60 millones de dólares destinada a acelerar el desarrollo de tres vacunas experimentales frente al brote que afecta actualmente a la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda.
La iniciativa busca responder a una urgencia sanitaria que preocupa a organismos internacionales debido a la ausencia de vacunas o tratamientos autorizados específicamente contra esta variante del virus. Según datos reportados por las autoridades sanitarias africanas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote ha provocado al menos 282 casos confirmados y 42 fallecimientos, además de cerca de un millar de casos sospechosos.
¿Qué es el ébola Bundibugyo y por qué preocupa?
El ebolavirus Bundibugyo es una de las especies conocidas del virus del ébola. Aunque menos frecuente que la cepa Zaire —responsable de algunos de los brotes más letales registrados en África—, sigue representando una amenaza significativa debido a su elevada tasa de mortalidad y a la falta de herramientas médicas específicas para contenerlo.
La OMS y los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) han catalogado el actual brote como una emergencia de salud pública, especialmente por el riesgo de expansión transfronteriza y por las dificultades operativas derivadas de la situación de seguridad en algunas regiones del este de la RDC.

Los tres proyectos que recibirán financiación
La mayor parte de los recursos comprometidos por CEPI se destinarán al desarrollo del candidato vacunal de Moderna. La farmacéutica estadounidense podrá acceder a hasta 50 millones de dólares para financiar estudios preclínicos, ensayos clínicos iniciales y actividades de fabricación. El proyecto utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm), la misma plataforma que demostró eficacia y rapidez de desarrollo durante la pandemia de COVID-19.
Un segundo candidato corresponde a la Universidad de Oxford y será producido por el Serum Institute of India (SII), el mayor fabricante mundial de vacunas por volumen. Esta iniciativa recibirá una financiación inicial de hasta 8,6 millones de dólares para avanzar hacia los primeros ensayos clínicos en humanos.
La tercera apuesta es liderada por la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI), que contará con hasta 3,2 millones de dólares. Su vacuna se basa en la plataforma rVSV, una tecnología ya utilizada con éxito en una vacuna aprobada por la OMS contra la cepa Zaire del ébola.

La OMS identifica a los tres candidatos como los más prometedores
La selección de los proyectos no es casual. La Organización Mundial de la Salud considera que estos tres candidatos representan actualmente las opciones con mayor potencial para generar una respuesta inmunológica eficaz frente al virus Bundibugyo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó la inversión como un paso estratégico dentro de la respuesta internacional al brote. Según explicó, una vacuna eficaz no solo podría contribuir a controlar la epidemia actual, sino también fortalecer la preparación global frente a futuras emergencias sanitarias relacionadas con el ébola.
Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI, señaló que las primeras vacunas podrían estar listas para iniciar ensayos en cuestión de meses si los programas avanzan según lo previsto. Sin embargo, advirtió que el desarrollo de vacunas sigue siendo un proceso científicamente complejo y que los desafíos logísticos en zonas afectadas por conflictos podrían ralentizar las investigaciones.
Cada día cuenta en la carrera contra esta enfermedad mortal”, afirmó Hatchett al anunciar la inversión.
La experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19 ha demostrado que la colaboración entre gobiernos, organismos multilaterales, centros de investigación y empresas biotecnológicas puede reducir significativamente los tiempos de desarrollo. CEPI fue precisamente una de las organizaciones que desempeñó un papel clave en la financiación temprana de varias vacunas contra el coronavirus.
Qué ocurrirá mientras llegan las vacunas
Aunque el impulso a la investigación representa una señal positiva, los expertos coinciden en que las herramientas más efectivas para frenar el brote siguen siendo las medidas tradicionales de salud pública.
La OMS mantiene como prioridades la vigilancia epidemiológica, la detección temprana de casos, el rastreo de contactos, el aislamiento de pacientes, la prevención de infecciones en centros sanitarios y el trabajo comunitario para garantizar prácticas seguras durante los entierros.
Estas estrategias han demostrado su eficacia en brotes anteriores y continúan siendo la principal línea de defensa mientras la ciencia intenta cerrar una de las mayores brechas existentes en la lucha contra el ébola: la ausencia de una vacuna autorizada contra la variante Bundibugyo.