Manufactura mexicana viste a la afición mundialista
La industria nacional es la encargada de fabricar 5 millones de camisetas de la Selección Mexicana

Mientras las selecciones afinan detalles rumbo al Mundial de Futbol 2026, una parte importante del trabajo se desarrolló lejos de las canchas. En Irapuato, la empresa mexicana Grupo Martex concluyó la fabricación de cinco millones de camisetas de la Selección Mexicana para Adidas.
El complejo industrial se ha consolidado como el centro de producción más importante de Adidas en Latinoamérica. Ese posicionamiento llegó después de 90 años de operación, periodo que comenzó con un pequeño taller dedicado a la elaboración de seda.
La planta ocupa ocho hectáreas y genera empleo para 5,000 personas. Su actividad no se limita a Adidas, ya que también manufactura productos para Puma, Umbro y Reebok.
Para cumplir con la demanda mundialista, la empresa destinó 18 meses al desarrollo y confección de las tres versiones del uniforme dirigidas a los aficionados. El proyecto combinó maquinaria especializada con trabajo manual en distintas etapas.

La capacidad productiva alcanzó niveles históricos. De acuerdo con la compañía, la fabricación llegó a 120,000 prendas por día durante los momentos de mayor actividad.
"Un estadio de futbol alberga 80 mil personas, estamos hablando que hicimos camisetas para un estadio de futbol y medio diario", detalló Santiago Martí, CEO de Grupo Martex.
Los directivos destacan que el factor humano mantiene un papel central dentro de la operación. Aunque existen procesos automatizados para el corte de precisión y el sublimado, la inspección de calidad y el planchado dependen de especialistas que supervisan cada detalle de forma manual.
Las prendas fueron elaboradas con poliéster 100% reciclado obtenido de botellas PET y cumplen los criterios ecológicos globales de Adidas. También cuentan con tecnologías antimicrobianas y sistemas de absorción de humedad probados en laboratorios internos libres de condiciones visuales como el daltonismo. La seguridad del complejo opera bajo protocolos estrictos, en un contexto que coincide con la "Operación Limpieza" impulsada por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) contra la mercancía apócrifa.
