Sergio de Régules: Prosa literaria, germen de la divulgación
El autor de Y sin embargo te mueve enfatiza que es necesario erradicar la idea de que la ciencia es aburridísima o inalcanzable

Algunos textos de divulgación científica pueden ser tan dañinos como el agua contaminada. Esto podría parecer una broma, pero para Sergio de Régules los malos textos de divulgación científica no sólo son portadores del aburrimiento, sino que transmiten la falsa idea de que la ciencia es aburridísima o inalcanzable, como lo expone en Y sin embargo te mueve, su más reciente libro.
El autor asegura que la buena divulgación escrita es literatura y si no ocurre así, entonces se pueden enfrentar algunos peligros, como tener la percepción de que esos temas sólo son para genios. “Y, claro, hay otro problema: si las cosas se explican mal… se entienden mal”, advierte el también editor y divulgador científico.
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Así que en este libro, explica el autor, “escribí a partir de mi experiencia de 30 años como divulgador y de 20 como parte del equipo de redacción de la revista ¿Cómo ves? Yo creo que es un error pensar que la divulgación es ciencia diluida, porque entonces lo que se produce son textos con un tonito didáctico o aburridísimos, donde no se habla de ninguna persona y donde las cosas se explican como si estuviéramos en un salón de clase con un maestro regañón”, comenta.
TÍTULO: Y sin embargo te mueve
AUTOR: Sergio de Régules
EDITORIAL: Grano de Sal, México, 2024; 148 pp.
¿Cuál es el mayor problema?, se le pregunta a De Régules. “El problema es que mucha gente que proviene de la investigación científica y que nunca ha hecho divulgación piensa que ésta es una ciencia rebajadita, diluida o para tontos. Además, creen que el único que puede hacer divulgación es el experto, pero en el libro demuestro que esa idea es demasiado simplista y que cae por su propio peso”.
DIVULGACIÓN Y EXPERTOS
Un problema adicional es que se piense que sólo el experto puede hacer divulgación, abunda el autor. “Porque ¿cómo sabes quién es el experto?, ¿no hay alguien más experto?, ¿y ese experto sabe escribir o hablar?, porque generalmente escriben de manera confusa o aburrida; y cuando tienes al experto que sabe hablar y escribir… ya no puede hablar de nada más en lo que no sea experto. Ésa es una idea algo muy común entre divulgadores espontáneos o domingueros”, advierte.
¿Es posible abordar todos los temas desde la divulgación?, se le cuestiona. “Hay temas más difíciles que otros. Yo tengo un libro sobre mecánica cuántica, por ejemplo, pero no le puse ‘Introducción a la mecánica cuántica’, sino Cuentos cuánticos.
El reto del divulgador es pensar en un lenguaje para traducir las ideas de la mecánica cuántica al lenguaje que todos entendamos y construir un montón de imágenes y metáforas para traducir o pasar los conceptos de un tema especializado a lenguaje que todos entendemos. Sí es difícil, pero en principio todo debería poderse divulgar”, concluye.
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*mcam
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