Pedro Meyer (1935), creador de aforismos visuales
El fotógrafo español, que se considera contador de historias, presenta su proyecto Virgilio, con una exposición y un libro, el 26 de junio a las 19:00 horas en la Galería Casa Coyoacán

El más reciente proyecto del fotógrafo Pedro Meyer (España, 1935), titulado Virgilio, podría definirse como una antología de aforismos visuales que se nutre de la fábula y la poesía, o instantáneas que se apoyan en la inteligencia artificial para crear nuevos relatos y reflexionar sobre la ciudad, la naturaleza, el amor, la belleza, las etiquetas y la condición humana, pero desde múltiples miradas.
Una imagen, dice a Excélsior Pedro Meyer, puede ser interpretada dependiendo de quién la vea. Por ejemplo, uno mismo no es la misma persona que hace 30 años o hace 20 años. La edad de cada uno también incide en aquello que uno ve o entiende, deduce o saca en claro de un encuentro visual, intelectual y cognitivo”.
Este proyecto –que el artista visual presentará como exposición y libro el jueves 26 de junio, a las 19:00 horas, en la Galería Casa Coyoacán– emplea la imagen del ratón, a veces de un pollo, una garza o un conejo, como una suerte de Virgilio que acompaña al público o como huella dactilar de la IA para experimentar y crear otras narrativas dentro de cada imagen, cuestionando el concepto de este arte que muestra su capacidad para condensarse en una matrioshka o en un poema visual.
“La fotografía no es un testimonio fehaciente de nada, que es el papel que le hemos dado históricamente”, expone Meyer, quien coincide con una idea de Augusto Monterroso que incluye en su proyecto: “Vivo en la realidad, pero la realidad no existe”.
Virgilio, abunda Meyer, quien este año cumple 90 años, se nutre de narrativas que se remontan a varios siglos, como La Divina comedia, de Dante Alighieri, y ubica en cada imagen su propia interpretación de Virgilio, en forma de ratón, para crear esta serie que completa aforismos de autores como Paul Valéry, Ana Frank, Pablo Neruda, Monterroso y del propio Meyer, que le sirven para reflexionar sobre la vida contemporánea.
Y explica que tanto aforismos como ratones son dos constantes en nuestra cultura, como lo muestran Mickey y Minnie Mouse e, incluso, Maus, de Art Spiegelman, novela gráfica que revisa el holocausto y la memoria.
En su caso, reconoce, prefiere recordar a Moishele el ratón, personaje que inventó la mamá de Meyer para contarle historias. “Lo que tengo en mente de este personaje es lo que uno recuerda de su infancia: algo agradable, tranquilizante, divertido y lleno de exploraciones”.
¿Cómo fue su experiencia al escribir aforismos? “Hay cosas que se tarda uno semanas en resolver y otras que se logran en un minuto. La mente es muy chistosa: no hace lo que uno quiere, sino lo que ella quiere”.
En una de las instantáneas, Meyer presenta la perspectiva de Nueva York, captada en 2024, mientras un roedor, que sirve de Virgilio, mira de frente y es acompañado por un aforismo: “Si me pongo a pensar en todos los que viven aquí, la vida no me alcanza”.
¿Cuántas perspectivas hay en cada fotografía de Virgilio? “Está la perspectiva del fotógrafo, la del lector, la del ratón, la de los elementos dentro de la imagen; la perspectiva del aforismo que rebota como pelota de ping-pong en los elementos de la imagen. Al menos, hay una docena de perspectivas”.
¿Qué le deja esta exploración con IA? “Suponiendo que funcionó, es adelantar la fotografía un poquito, en el sentido de explorar más sus contenidos y que la IA sea una herramienta para explorar más. La esencia del libro es la fotografía y entenderla como un vehículo con el cual se pueden contar historias. Más que un fotógrafo, soy un contador de historias”.
¿Cómo han evolucionado técnicamente sus proyectos? “Ya vamos en el 19. Los libros cubren temas como Nicaragua, Cuba y, dentro de éstos, meto imágenes hechas con diferentes cámaras y tecnologías: lo que importa es la narrativa.
“Yo no uso la tecnología por la tecnología o para ilustrar alguna proeza en particular, sino más bien las historias que podemos contar y con esa proeza de los instrumentos que contamos hoy, ampliar el horizonte narrativo y el creativo”.
Virgilio forma parte de la Colección Miramar, que busca alcanzar 43 volúmenes, en los que Meyer presenta una exploración artística, a partir de las transformaciones tecnológicas, artísticas y conceptuales de nuestro tiempo.
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