Pedro Cateriano: Vargas Llosa, hombre de palabra y acción
El abogado peruano publica la primera biografía política del Nobel de Literatura 2010, en la que echa luz a su ideología y compromiso con AL

“Mario Vargas Llosa (1936-2025) no sólo fue un hombre de palabra, sino también de acción”, afirma tajante el abogado peruano Pedro Cateriano (1958), quien entrega la primera biografía política del Nobel de Literatura 2010.
Integrada por diez capítulos, Vargas Llosa, su otra gran pasión (Planeta) relata toda la acción política del novelista, cuentista y ensayista peruano-español: desde sus inicios, en una cédula comunista de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; pasando por su adhesión a la Revolución cubana, y su posterior rompimiento, su tránsito al liberalismo y su campaña a la presidencia de Perú, que perdió.
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Esa lucidez y valentía que tuvo para combatir a la dictadura como forma de gobierno, sea de izquierda o de derecha, de militares o civiles, de corta o larga duración. Es una batalla, a veces incomprendida, que hay que reconocerle”, comenta en entrevista.
Me centré en lo político y lo ideológico. Digo que es su otra gran pasión porque, sin duda, la primera fue la literatura. Un aspecto fundamental en la labor intelectual de Mario ha sido su honestidad. En muchos casos, defendiendo ideas a contracorriente.

TÍTULO: Vargas Llosa, su otra gran pasión
AUTOR: Pedro Cateriano
EDITORIAL: Planeta, México 2025; 459 pp.
Destaco su gran capacidad de observador de la compleja realidad política y social latinoamericana. Cómo con frases o preguntas sentenciaba de manera acertada. Conocía muy bien el poder de la palabra. Tuvo un fuerte compromiso con la democracia latinoamericana”, agrega.
“Sentí que tenía una deuda con Vargas Llosa”
Amigo y compañero de ruta política del autor de Conversación en La Catedral, Cateriano destaca que el libro es el resultado, además de sus testimonios vivenciales, de una minuciosa investigación en el acervo del narrador que custodia la Universidad de Princeton.
Sentí que tenía una deuda con Vargas Llosa, porque fui testigo de excepción de su candidatura presidencial, de su campaña, en un contexto en el que Perú estaba amenazado por el terrorismo criminal de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru; quebrado por una gran inflación, la reputación internacional afectada, el gobierno dejó de pagar la deuda externa y una gran migración de peruanos hacia el exterior por la crisis.
Y, en ese contexto, él tuvo la valentía de postularse a la presidencia; con nuevas propuestas, ideas de reforma del Estado, de un cambio radical a la concepción económica estatista, de abrir las fronteras, de honrar los compromisos, de pagar las deudas, de no gastar más de lo que se tiene; de un estado responsable que abandone la aventura empresarial para dedicarse a la educación, la salud y la lucha contra el terrorismo”.
La derrota electoral de Vargas Llosa y su triunfo ideológico que transformó Perú
Admite que “si bien es cierto que Vargas Llosa perdió electoralmente, no fue así en el campo ideológico, político y económico. Fueron las ideas que él planteó, diciéndole la verdad a los peruanos, lo que permitió la reconstrucción económica del país.
Nos dijo la verdad y perdió las elecciones; ganó el que mintió, Fujimori, quien prometió que no aplicaría un programa de ajustes y terminó ejecutándolo. El uso de la mentira ha sido una de las razones de la falta de credibilidad en las instituciones democráticas. Su gran legado fue hablar con la verdad”, señala.
Agrega que la búsqueda en Princeton fue “para ratificar versiones, comprobar hechos y demostrar que ciertas cosas que se decían eran falsas o probar relaciones muy cercanas, como la que tuvo con el poeta Octavio Paz, Nobel de Literatura 1990.
Publico una carta (4 de febrero de 1974) que le dirige Paz a Mario, cuando ambos rompen con la Revolución cubana; le dice ‘qué solos estamos’. Era un contexto en el cual el establishment de la intelectualidad de izquierda cuestionó y criticó el rompimiento de ambos con este movimiento. Y narro su relación de amistad en episodios”, añade.
Encontré misivas del peruano José María Arguedas (1911-1969) dirigidas a Vargas Llosa, en las que le expresa su agradecimiento y admiración; lo que refuta un discurso de la izquierda peruana que intentó vender la idea de que Mario no comprendía la complejidad del mundo andino”, indica.
La biografía, que se presentó en la 39 FIL de Guadalajara, incluye fotografías de Mario Vargas Llosa con distintos presidentes y personalidades políticas, algunas inéditas, y la reproducción de diversas cartas.
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*mcam
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