El pasado martes falleció en la Ciudad de México, donde nació en 1954, el historiador Ricardo Pérez Montfort, autor de obras indispensables, como su monumental biografía de Lázaro Cárdenas. Un mexicano del siglo XX (2 tt. 2018) o su libro Tolerancia y prohibición. Aproximación a la historia social y cultural de las drogas en México 1840-1940, donde recoge lo ocurrido con su legalización durante el cardenismo, la cual duró sólo unos meses, debido a la presión de Estados Unidos que llevó a cancelarla, pues luego de la expropiación petrolera no convenía atizar más las diferencias con el vecino del norte. Pérez Montfort fue durante cuatro décadas profesor de la UNAM y por casi medio siglo se desempeñó como un prolífico investigador del CIESAS (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social), pero también cultivó un gran amor por la música jarocha. Muy merecidamente, recibió el Premio Georg Forster de la Fundación Alexander von Humboldt en 2020. Pese a su modestia, era un gran personaje.
¿La ANDA, en extinción?
En 2022, en la elección de mesa directiva de la Asociación Nacional de Actores votaron 1,669 afiliados, en tanto que dos años después, para elegir a los integrantes de los comités de fiscalización y vigilancia, no llegaron a mil los participantes. Ahora, con una nueva legislación que sólo otorga validez a tales comicios si hay intervención de por lo menos la mitad de los agremiados, el actual líder de la ANDA, Marco Treviño, advirtió sobre el riesgo de que desaparezca la organización. Pues sí, y el gremio de los actores no es el único amenazado de extinción, pues en México la tasa de sindicalización de “la fuerza laboral empleada” era de 12.6 en 2024, pero en 2008 cayó hasta 10.3 por ciento. Si a eso le agregamos la atomización sindical, que llega a fundar hasta diez y más sindicatos en una empresa o dependencia gubernamental, se explica sobradamente la
indefensión de los trabajadores y la precariedad laboral.
¿Reabrirán la escuela DE LA Sogem?
Hace unos días se anunció el cierre de la escuela de Escritores de la Sogem, lo que suscitó la protesta de gente de pluma, como se les decía antes a quienes hoy escriben en computadora. El pasado miércoles salió al quite Manuel Rodríguez Ajenjo, quien dijo que había caído el número de inscritos en la modalidad semestral, que tenía más maestros que alumnos, pero se mantienen los cursos que atienden “entre 60 a 80 personas”. Todo un reto para Rodríguez Ajenjo, que también está obligado a cuidar los dineros de la sociedad que encabeza, la que ahora celebra medio siglo de existencia.
¿Y la Colección Gelman?
Sigue en el misterio el regalo que el gobierno mexicano hizo al banco Santander, al permitirle sacar de México la valiosísima Colección Gelman para que esa empresa financiera la explote en España y la preste a museos de otros países a cambio de cientos de miles de euros. No sobra recordar que los Gelman donaron ese acervo a México, pese a los trastupijes de Robert L. Littman, albacea de los citados coleccionistas, quien ha manejado con la mayor opacidad lo que hoy, como se supo recientemente, pertenece a una acaudalada familia regiomontana, pese a que —habrá que repetirlo mil veces— esas obras son propiedad de la nación.
Breviario…
Pasado mañana, miércoles 17, se proyectará en la Casul (Orizaba y Puebla, Col. Roma) el filme Del olvido al no me acuerdo, sobre la vida del inmenso Juan Rulfo. El realizador es Juan Carlos Rulfo, quien dialogará con Hugo Villa Smythe, director de la Filmoteca de la UNAM. @@@ La Filmoteca de la UNAM recibió de Juan y Valentina, los hijos del gran Paul Leduc, la obra de este gran cineasta, la que ahora será debidamente preservada. @@@ Ya se supo: el grafitero Banksy es el británico Robin Gunningham. Tal vez ahora opte la modalidad de caballete para sus obras.
