Herederos de Lara Zavala acusan despojo; denuncia, en curso

Una persona del círculo cercano del escritor empleó un poder legal para vender inmuebles con un valor de al menos 19 millones de pesos

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En el homenaje, realizado ayer en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, participaron Juan Villoro, José Antonio Lugo y Víctor Lara, hijo del autor mexicano.Especial

Los herederos del escritor mexicano Hernán Lara Zavala (1946-2025) fueron despojados de al menos 19 millones de pesos en bienes inmuebles por una persona de su círculo cercano, quien tuvo acceso a escrituras, cuentas bancarias y documentos del autor, por lo que han interpuesto una denuncia ante las autoridades.

El despojo se concretó utilizando un poder legal firmado por el autor, quien vendió las propiedades entre 2020 y 2025, aunque no se detalló la identidad del acusado.

Así lo reveló ayer Víctor Lara, hijo del autor de Charras y Península, península, durante el homenaje dedicado al autor en la Sala Manuel M. Ponce de Bellas Artes, donde leyó un discurso en el que relató el hecho, ante la mirada de escritores como Silvia Molina, Juan Villoro, Marco Antonio Campos y José Antonio Lugo, quienes valoraron la obra de Lara Zavala.

En su intervención, Víctor Lara expuso lo que significó que este atraco no lo perpetraran personas enmascaradas, “sino alguien que conocíamos demasiado bien y que contaba con la confianza de mi padre.

“Su nombre, lamentablemente, no se puede revelar para evitar que se obstaculice el proceso legal en su contra y, por esa razón, vamos a llamarlo Miserable Fantoche”.

En sus últimos meses de vida, Lara Zavala asumió su final con valentía, rememoró su hijo.

“No percibí que le tuviera miedo a la muerte, porque él sentía haber cumplido con las tareas de su vida de la mejor forma que le fue posible”, dijo.

Y aunque reconoció que el autor tuvo la oportunidad de utilizar aquellos recursos para obtener un mejor tratamiento médico, “decidió no hacerlo porque consideró que era más importante apostar por los que aún tendríamos décadas por delante, por las madres de sus hijos, por sus hijos, por sus nietos.

“Sin embargo, Lara Zavala vivía una mentira y esa seguridad que él pensaba era dilapidada todos los días por Miserable Fantoche”.

Así que mientras el autor convalecía en el hospital (a causa de un derrame cerebral), “Miserable Fantoche brillaba por su ausencia y estaba en un tour mundial” por Las Vegas, Madrid, Alemania, Washington, Estambul y Milán... Incluso, la muerte de mi papá la festejó con su familia en un resort de esquí en Canadá”.

Víctor Lara confesó que, durante los últimos 10 meses de vida del autor, “Miserable Fantoche continuamente nos prometía destinar un día para cuidar a Hernán, pero jamás lo cumplió y siempre cancelaba en el último minuto”.

Así que mientras el autor permanecía en la cama de un hospital público, “él cobraba cientos de miles de pesos mensualmente a nombre de Hernán.

“Y lejos del solidarizarse con la dolorosa situación, le seguía cargando gastos a Hernán con una extensión de su tarjeta de crédito. Mi mamá y yo teníamos una extensión similar, pero todos nuestros gastos estaban ligados a farmacias o servicios que beneficiaban a Lara Zavala”, en tanto que él pagaba relojes, zapatos, boletos de avión, bares, restaurantes y tiendas de lujo”.

Y aclaró: “Lo que me obliga a hablar es la idea de que un Miserable Fantoche haya privado a mi padre de los recursos que cuidó toda su vida para protegernos y que debió haber usado para recuperar su salud”.

“UNA TRAICIÓN”

Al término del homenaje, Víctor Lara comentó a Excélsior que, mediante engaños, el defraudador vendió las propiedades (de su padre) e, incluso, “con mi papá inconsciente, le robó dinero (de su cuenta) y le siguió cobrando… pero nos enteramos muy tarde, porque ya se había cerrado la venta (de las propiedades)”.

¿Esa persona cobraba las regalías del autor? “No, todo fue por la venta de propiedades. Fue una traición”.

¿En qué momento descubrieron el robo? “Él nos reveló esta información el 2 de abril de 2025, días después de que muriera mi papá, y a partir de que nos reveló su primer fraude salieron otros más”.

¿El poder legal era legítimo? “Sí lo firmó mi papá y se le entregó en 2011… fue un poder que funcionaría hasta que mi papá muriera. Y ahí hay otro fraude, porque aunque ya había muerto mi papá, él todavía utilizó ese poder, lo cual es ilegal”.

¿Podrían recuperar algunos bienes o buscan justicia? “Es parte del dilema que tenemos. Ojalá se pudiera recuperar algo, aunque no será todo lo que se robó”.

¿A cuánto asciende lo que robó esta persona? “A 19 millones de pesos”.

¿Qué relación tenía el escritor con él? “Me encantaría decirlo, pero creo que en este momento todavía no es conveniente (decirlo)”.

¿La situación jurídica obstaculiza la reedición de la obra del autor? “Sí. A partir de que este es un problema de la herencia, todos los asuntos están detenidos por este problema”.

¿Quedó establecido quién gestionará la parte de la obra en el futuro? “Sí, mi mamá, Aída Espinosa”.

¿Tienen algún tipo de comunicación con esta persona o como parte del proceso? “La última vez que lo vi fue el 2 de abril y no ha vuelto a dar la cara porque tiene miedo. De hecho, se cambió de casa poco antes de que muriera mi papá, para que no lo pudiéramos encontrar”.

¿Cuándo tuvieron la última reunión con esa persona? “Mientras mi papá estaba inconsciente en el hospital, él seguía diciendo que aquella propiedad la rentaba, pero fue hasta que terminó de vender la casa que nos dijo que la había empezado a vender desde años antes”.

¿Cómo justificó esas ventas? “Él asegura que fue algo que le ordenó mi papá, pero es imposible porque si hubiera sido cierto eso, mientras mi papá estaba inconsciente, él hubiera tenido que seguir entregando (los fondos de las rentas) y no sólo no entregó, sino que siguió cargando gastos”.

¿Su padre conoció la situación en vida? “No supo absolutamente nada. Yo le insistí mucho en que había irregularidades con esa situación, pero su salud no estaba muy bien, entonces no era fácil que pudiera dedicarse a eso”.