Les Ballets de Monte-Carlo: La construcción del ser humano perfecto
La agrupación estrena en México Coppél-I.A., obra inspirada en los alcances de la Inteligencia Artificial.

“Vivimos un momento delicado, porque hacen falta grandes presupuestos para mantener a flote a las compañías de ballet de gran formato, debido a que los bailarines dedican todas las horas del día y no pueden buscar un segundo empleo”, comentó ayer Lucía Beviá, productora de Les Ballets de Monte-Carlo, que, dirigido por Jean-Christophe Maillot, estrena en México, en el marco del 52 Festival Internacional Cervantino (FIC) Coppél-I.A., obra inspirada en los alcances de la Inteligencia Artificial.
Creo que hay que felicitar a los gobiernos y a los estados que apoyan la danza. Si hay iniciativa privada mejor, pero creo que es obligación del Estado. Hay una obra de teatro que decía que lo que se hace sobre el escenario es un intangible, porque es como el perfume de las rosas. ¿Quién no quiere oler una rosa? ¿Pero cuánto vale ese olor?”, agregó.
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Así que “es imposible que en este mundo los grandes ballets –como el de Monte-Carlo, que es apoyado por el principado de Mónaco– puedan sobrevivir sin apoyo estatal. Esta presentación ha sido posible gracias a la colaboración del FIC, del principado de Mónaco y del Ballet de Monte-Carlo, que han apoyado económicamente, pues es impensable llegar hasta aquí sin ese gran apoyo económico”, reconoció.
También pidió que el público no se ponga nervioso y sugiera que este arte se extinguirá sólo por el hecho de que los jóvenes no acudan a sus funciones, pues existe público para todo. “Creo que la danza, en este momento, goza de un buen público. No siento, por lo menos en Europa, que el público haya decaído, sino todo lo contrario”, dijo.
INSPIRACIÓN CLÁSICA
Coppél-I.A. está ambientada en un futuro cercano, donde un ser artificial, creado por el Dr. Coppélius, irrumpe entre dos jóvenes enamorados (Franz y Swanilda) y les obliga a cuestionarse todo lo que han pensado sobre el amor y las relaciones humanas.
Vía electrónica, Jean-Christophe Maillot detalló, en entrevista con Excélsior, que para crear Coppél-I.A. –inspirado en la obra clásica Coppélia, de Arthur Saint-Léon y música de Léo Delibes– buscó un argumento que refiriera la construcción del ser humano perfecto.
Tomo partes de Frankenstein, que es este símbolo y mito, a partir del deseo incorrecto de tratar de encontrar la perfección en un ser humano, como Coppélia, a quien quería darle algo humano, algo de sensibilidad a un autómata en busca de abrir las posibilidades de un ser que llegue más allá de lo humano”, comentó.
¿Existe una idea clara sobre las implicaciones de esa perfección?, se le cuestionó. “No lo creo, no tenemos una idea clara de qué es la perfección; y gracias a dios, porque, si la tuviéramos, cada ser humano sería igual y no es el caso. Creo que cada ser humano proyecta nuestra propia fantasía sobre esa perfección.
Esto, por cierto, se ve reflejado en cómo es la vida de un bailarín, al tratar de alcanzar la perfección en cada movimiento, en cada paso; pero, en realidad, nunca lo logra, nunca va a llegar a esa perfección. También la tecnología sigue evolucionando, así que la perfección es esta travesía y conquista sin fin; pero, si en algún punto, la llegamos a alcanzar… entonces ¿cuál sería el punto?”, expresó.
Coppél-I.A. presentó una función ayer en el Auditorio del Estado, en Guanajuato; y hoy tendrá dos más, a las 12:00 y a las 18:00 horas.
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*mcam
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