Graciela Iturbide: mirada poética que captura el tiempo

La fotógrafa, quien recibió el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, exhibe en el Palacio de Cultura Banamex-Palacio de Iturbide

thumb
Graciela Iturbide

Todo es válido para hacer fotografía, desde una camarita de cartón hasta una digital o (con) el teléfono”, dijo ayer la artista visual mexicana Graciela Iturbide (CDMX, 1942), durante un recorrido por la exposición Fijar el tiempo,
inaugurada en el Palacio de Iturbide, en la que desfilan 69 fotografías icónicas de su trabajo, como Nuestra señora de las iguanas, Pescaditos de Oaxaca y Retrato de Boda, instantánea de la boda de la Iturbide, de los años 60, en la que Francisco Toledo le dibujó un sapo en su cabeza.

Hoy todo mundo toma fotos y ¡qué maravilla!, (pero) dependiendo del ojo (de cada persona) tendrán buenas o malas fotografías. La fotografía es un testimonio para mil cosas, para álbumes de familia, bodas familiares, viajes, y es fantástico porque es una técnica que nos ayuda a tener recuerdos o hacer cosas arqueológicas, antropológicas y poéticas. Cada quien depende de su ojo, pero todo es válido y respetable”, aseguró la creadora que viajará a Nueva York para exponer en el International Center of Photography (ICP) y en galerías de Berlín.

¿Qué le interesa fotografiar en este momento? “He estado tan ocupada viajando que no he podido tomar una foto. Tuve que ir a Italia, a Oviedo (para recibir el premio) y después vine aquí y tengo mucho trabajo que entregar. Espero que en estos viajes tenga tiempo de sorprenderme y de tomar fotografías, lo que más me interesa ahorita son las piedras, la lava, los cactus… pero me interesa todo en la vida.”

¿Qué aconsejaría a los jóvenes que buscan ser fotógrafos? “Les diría lo que mi maestro (Manuel) Álvarez Bravo me dijo a mí: ‘Hay que leer mucho, hay que prepararse, tener influencias de la literatura, de la pintura, la música, prepararse para poder ser fotógrafo, y una vez que estén tomando las fotografías tener mucha pasión y disciplina para poder amplificarlas”.

¿Qué opina de la IA en la fotografía? “Respeto todo lo que la gente hace, mientras haya un buen resultado… toda la IA es un gran avance de la ciencia. El único problema es que, en algunos casos, son mentiras… Es un adelanto, pero hay que tener mucho cuidado con ella, porque nos puede confundir. Pero de que va a servir para algo, así será. No estoy ni a favor ni en contra (de la IA), solamente tengo la verdad de que existe y de que ojalá se use bien”.

¿Ha decidido qué hará con su archivo fotográfico? “He tenido ofertas de Estados Unidos. Me encantaría dejarlo en México. Pero no hay lugares ya. (La Fototeca de) Pachuca está llena y no hay nuevos archivos. Mientras tanto mi archivo está en la casa y vamos a ver en qué lugar lo puedo colocar”.

OJOS PARA VOLAR

El título de la exposición, Fijar el tiempo, surgió del discurso que pronunció al recibir el Premio Princesa de Asturias, cuando expresó que la fotografía es el arte que principalmente lidia con el tiempo, que lo desafía, lo fija y a veces también lo mata.

La muestra, que permanecerá expuesta hasta el 8 de febrero de 2026, inicia con Retrato de Boda, la única instantánea a color que no tomó Iturbide. “Esta es una foto que no tomé, es de mi boda... No me gusta tener fotos de mi boda en casa, me parece un poquito kitsch o penoso, pero le dije a Toledo que me la tomaron en un estudio el día que me casé y entonces él me puso un sapo en la cabeza.

Yo creo que quiere decir que el príncipe se convirtió en sapo, no el sapo en príncipe, pero bueno, me gustó mucho la intervención que hizo”, relató la fotógrafa durante esta primera exposición en México tras recibir el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025.

También se incluyen fotografías que captó en Madagascar, Japón, Suiza, Estados Unidos y varios de sus autorretratos. Por ejemplo: ¿Ojos para volar?, Autorretrato con serpientes y Autorretrato, donde aparece con un pez en la boca.

La primera la tomó Iturbide en 1996. “Yo estaba medio en crisis y había un pajarito muerto en mi casa, entonces corrí al mercado por otro y todo fue muy intuitivo y pues me hizo este autorretrato donde ya después estuve tranquila”, cuenta.

Y se suman: El baño de Frida (2006), La ascensión (1984), Antes de la matanza. Baile del cabrito (1992), Primera comunión, Manos poderosas (1986), Vendedora de zacateDespués del rapto (1986), Los pollos (1979), Cristina (1986), entre muchas más.

Aquí podrás acceder a noticias en tiempo real

Conoce lo más viral en Facebook Trending 

Lee a los columnistas de Excélsior Opinión

clm