Andrea Salcedo, fuente y cauce del sonido flamenco
La guitarrista realiza una gira por Estados Unidos, presentará su más reciente grabación y alista su visita por tierras mexicanas

La guitarrista Andrea Salcedo (Jalisco, 1995) presentará un recital en la Universidad del Norte de Illinois, donde llevará lo más reciente de su repertorio y un avance de su disco Fuente y cauce de la Guitarra Flamenca, en el que realiza un homenaje a los maestros del flamenco, en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Además, adelanta a Excélsior que el próximo jueves 10 de marzo tocará en el Instituto Cultural Mexicano de Washington, luego de presentarse hace tres años.
“Mañana estaré en Northern Illinois University, donde me gradué y será el inicio de la presentación de mi primer disco, y el 10 de marzo estaré en el Instituto Cultural Mexicano de Washington.
“Así que es un retorno a Estados Unidos, después de tres años de ausencia, pero llego con un disco y todo lo aprendido en los últimos años”, expresa con alegría.
Y agrega: “Sé que me falta mucho por aprender, pero me da ilusión traer este resumen de lo que he asimilado en España. Y digo resumen, pero es un poco de mi vida y de las obras que me inspiraron a tocar; es la historia de la guitarra flamenca y la de muchos artistas que nos enamoramos de este arte sin ser de España”, asevera.
¿Qué mensaje envía al mundo con este disco?, se le pregunta a Salcedo, quien inició sus estudios de guitarra flamenca a los 16 años con el académico español Jesús de Araceli.
“El álbum nació de un concierto que me pidió Antonio Benamargo. Él me habló un día, en plena pandemia en Madrid, y este concierto fue una esperanza.
“Así que al grabar (este repertorio) me di cuenta que ésta era mi historia y la de quienes tocamos flamenco; y el mensaje es que todo depende de tu perspectiva, como puedes ver algo, porque hasta en el peor instante llega la mejor oportunidad de tu vida”, asegura.
Este disco, dice, le permitió sobrevivir a la adversidad sin derrumbarse y enfocar su mirada en la música.
“Para mí fue un tipo de salvación el decir: ‘Mira, por lo menos estoy haciendo algo en ese año de caos’, me permitió ver la vida un poco más sencilla dentro de ese caos y espero que las personas puedan sentirlo más allá de que la música les guste”.
¿Por qué una mexicana ha tomado el camino del flamenco?, se le cuestiona. “Para mí, el flamenco es la manera que tengo de sentir, porque a mí me tocó una situación distinta. Para mí era normal escuchar Cielito lindo, de Quirino Mendoza, y las interpretaciones de Paco de Lucía, lo cual es interesante, porque cuando a un niño no le pones el prejuicio de que algo es suyo o ajeno, crece con la idea de que la música no tiene fronteras”.
Por ello, Salcedo invita al público a escuchar flamenco, sin pensar en nacionalidades, “porque éste tiene una manera de presentar y mostrar todos los tipos de sentimiento que puede tener una sola obra”.
Esto significa que una obra puede contener rabia e instantes de tristeza y luego alcanzar momentos de alegría.
“Una simple melodía te puede hacer llorar, luego despertarte y hacerte sentir algo bello”, afirma, mientras que la música mexicana tiene la pieza más triste y es insuperable.
“Pero más allá de pensar en fronteras o en países, lo bonito sería escuchar la música sin reparar en su origen”, apunta.
¿Qué relación observa entre la música mexicana y el flamenco?, se le pregunta. “En el flamenco existen palos y formas que tienen ecos de la música latinoamericana, como en el caso de las colombianas y las guajiras.
“Son dos formas con sonidos muy latinos. Y también es el caso de los tanguillos y los zapateados, que tienen un ritmo de seis octavos muy parecido a un zapateado mexicano”, describe.
Salcedo también se refiere al tema del conflicto bélico en Ucrania: “Llevo muchos días en conflicto con todo lo que está pasando en el mundo. La guerra nunca ha sido una solución, sólo ha creado más destrucción. Es difícil vivir un momento así, ver fotos de gente de Ucrania huyendo de sus casas y familias separadas, jóvenes exponiendo su vida.
“No me imagino lo que sienten. Me veo tan lejos y sintiendo tanta tristeza. Mi corazón está con ellos, les mando bendiciones y les dedico mi toque. Nunca dejaré de pensar que el arte siempre contribuirá a una cultura de paz”, explica.
Por último, Salcedo adelanta que ya trabaja en su segundo disco, que contendrá sus propias composiciones y, aunque reconoce que hay posibilidades de hacer un tour por Jalisco, la Ciudad de México y otras ciudades, pronto, éste sigue en proceso de planeación.
EL EDITOR RECOMIENDA



