Abstraer la vida en blanco y negro: Reconocen la obra de Graciela Iturbide

La fotógrafa mexicana de 83 años ganó ayer el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, por su “mirada innovadora y su sentido poético de la imagen”

thumb
Fotos: Daniel Betanzos/ Especial

La fotografía es mi vida. Fotografío lo que me sorprende mientras voy caminando por el mundo”, comenta la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide (1942), quien ayer se alzó con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025.

Estoy feliz de que se reconozca mi obra y, sobre todo, porque es un incentivo para seguir trabajando en lo que más me gusta hacer”, afirma sobre el galardón que enaltece lo mejor de la arquitectura, la cinematografía, la danza, la escultura, la fotografía, la música, la pintura y el teatro.

Procuro siempre presentar a las personas con dignidad, que no se vean folclóricas y establecer empatía con ellas”, agrega la artista de la lente seleccionada de entre un total de 49 candidaturas de 19 nacionalidades, que se recibieron en esta edición número 45.

En su casa de Coyoacán, tratando de concentrarse en medio de los teléfonos que no paran de sonar buscando una entrevista, la discípula del fotógrafo Manuel Álvarez Bravo añade que, para ella, “las fotos son la manera de conocer el mundo; y pasas del ser humano al paisaje; y ahora estoy capturando piedras, lava y volcanes, porque son el principio de la vida”.

El jurado del premio convocado por la Fundación Princesa de Asturias, presidido este año por Miguel Zugaza Miranda, estableció en el acta que reconocen por unanimidad la obra de Iturbide porque es dueña de una mirada innovadora y dotada de una extraordinaria profundidad artística.

Su lente ha retratado la naturaleza humana a través de fotografías cargadas de simbolismo, que crean un mundo propio: desde lo primitivo a lo contemporáneo, desde la crudeza de la realidad social hasta la magia espontánea del instante.

El trabajo de Iturbide, en blanco y negro, combina lo documental con un sentido poético de la imagen. A través de su cámara capta la vida cotidiana de México, con una mirada profunda, respetuosa y evocadora. Sus imágenes no sólo muestran lo que ve, sino también lo que siente. Cada fotografía… nos invita a mirar más allá de lo visible”, detalla.

Agradezco que consideren que puedo hacer magia en un instante. Pero no soy consciente de lo que hago en mis fotografías. Trabajo sin buscar algo específico, me dejo llevar. Y soy feliz de ser fotografiada”, admite la creadora de 83 años.

La autora del libro Juchitán de las mujeres (1989), que la consagró a nivel internacional con la imagen de una indígena con iguanas en la cabeza, aclara que siempre ha trabajado en blanco y negro. 

Hice fotografías a color del baño de Frida Kahlo; pero confieso que no me gusta el color, como que abstraigo mejor la vida en blanco y negro”.

Destaca que tampoco ha incursionado en la fotografía digital. “Quiero seguir siendo fotógrafa análoga. Me encanta ordenar los contactos y descubrir posibilidades en el laboratorio”.

Quien ha presentado exposiciones individuales en los centros e instituciones artísticas más importantes del mundo dice que su concepción de la fotografía y su método de trabajo no

han cambiado.

La fotografía es la vida misma y eso lo vas aprendiendo mientras capturas las imágenes, cuando conoces la cultura de los pueblos, sus localidades. A cada viaje sigo aprendiendo. Mientras caminas por el mundo encuentras cosas”, indica.

Iturbide dice que espera seguir trabajando durante mucho tiempo. Adelanta que publicará en Colombia un libro con retratos de niños que ha tomado en diversos países; y que planea regresar

a Juchitán.

Dotado con una escultura del artista catalán Joan Miró, un diploma acreditativo, una insignia y 50 mil euros, los Premios Princesa de Asturias serán entregados en octubre por los reyes de España y la princesa Leonor, heredera al trono.

TE RECOMENDAMOS: ¿Quién es Graciela Iturbide, fotógrafa mexicana ganadora del premio Princesa de Asturias?

cva