Aprende a sembrar manzanilla en casa con bolsitas de té: paso a paso
Guía completa para sembrar manzanilla en casa reutilizando bolsitas de té (o de forma natural).

Si eres de las personas que para todo consume té de manzanilla, te encantará saber que ya puedes sembrar en casa esta plantita, ¡utilizando solo las bolsitas de té! Al mismo tiempo que una taza caliente te reconforta, estás generando más de la flor en tu huerto.
Ese pequeño sobre que dejó tu infusión puede convertirse en el primer paso para cultivar tu propio humedal de flores blancas‑amarillas: la Chamaemelum nobile, más comúnmente conocida como manzanilla, de acuerdo con el Gobierno de México.
La idea de cultivar manzanilla parte de aprovechar que muchas bolsitas de té contienen flores secas que en su proceso de producción aún conservan semillas viables. Así, lo que parece un simple residuo se convierte en materia prima para tu mini‑huerto y tu cocina.
Además, sembrar manzanilla no solo te brinda la satisfacción de producir tu propio recurso para infusiones, sino que aporta beneficios al hogar: desde su fragrancia, hasta su función ornamental o incluso como planta compañera de otras en tu jardín.
Aquí te contamos cómo sembrar manzanilla en casa utilizando simplemente las bolsitas de té, una alternativa ecológica, económica y repleta de encanto.

Paso a paso para sembrar manzanilla con bolsitas de té:
- Abre cuidadosamente las bolsitas de té y deposita el contenido en una bandeja o directamente sobre el sustrato.
- Las semillas de manzanilla necesitan luz para germinar, por lo que no es necesario enterrarlas profundamente; basta con escamarlas o distribuirlas sobre la superficie y presionar ligeramente para asegurar contacto con el sustrato.
- Espacia las plantas de manzanilla a unos 20‑30 cm entre sí, para que tengan espacio para ramificar.
- Cubre apenas con una fina capa de tierra o arena fina si lo deseas y riega con cuidado, manteniendo el sustrato húmedo pero no saturado. Evita charcos que puedan pudrir las semillas.
- Coloca tu recipiente en una zona luminosa, evitando sol directo muy fuerte durante las primeras semanas. Las semillas de manzanilla suelen germinar en 1‑2 semanas si las condiciones son adecuadas.
- Mantén la humedad moderada y proporciona buena ventilación; cuando las plántulas alcancen unos centímetros y tengan al menos un par de hojas verdaderas, puedes trasplantarlas a una maceta mayor o al exterior si lo permite el clima.
- Una vez establecida, la manzanilla requiere riego moderado: deja que la capa superior del sustrato se seque ligeramente antes de volver a regar. No requiere abono frecuente, ya que es una planta de bajo mantenimiento.
- Si crece demasiado alto, puedes pinzar las puntas para fomentar ramificación y más flores. La cosecha se realiza cuando las flores están abiertas: corta las cabezas florales y sécalas en un lugar ventilado para luego usar en infusiones.

Consejos extra para sembrar la manzanilla:
- Asegúrate de que las bolsitas de té sean exclusivamente de manzanilla y no mezclas con otros ingredientes que puedan complicar la germinación.
- No entierres las semillas demasiado: necesitan luz para germinar.
- Usa macetas con buen drenaje para evitar raíces encharcadas.
- Si en tu zona hace frío o heladas, mantén las plantas en interior o trasplanta cuando el clima sea adecuado.
¿Por qué cultivar manzanilla en casa?
- Tener tu propia planta de manzanilla te permite disponer de flores frescas para infusión, sin depender de compras.
- Reutilizas bolsitas de té y evitas residuos innecesarios, promoviendo una agricultura doméstica más ecológica.
- Las flores de la manzanilla aportan estética al espacio y un delicado aroma a manzana que alegra interiores o jardines.
- Además de su uso en infusiones, la manzanilla puede emplearse como planta compañera para atraer polinizadores, y su presencia mejora la biodiversidad del huerto.

Cómo sembrar la manzanilla con ramita o esqueje:
- Elige una rama sana de unos 7‑10 cm de longitud, sin flores abiertas, preferiblemente que tenga varias hojas.
- Humedece ligeramente el sustrato en una maceta pequeña y retira las hojas inferiores del esqueje para facilitar el enraizamiento.
- Introduce la base del esqueje en el sustrato ligeramente húmedo, presionando suavemente para hacer buen contacto.
- Puedes cubrir la maceta con una bolsa transparente o cubeta para mantener alta humedad ambiental (tipo mini invernadero).
- Ubica en lugar con luz indirecta y evita sol directo fuerte hasta que veas raíces desarrolladas, lo que puede tardar algunas semanas.
- Una vez que el esqueje ha desarrollado raíces (puedes comprobar tirando suavemente y sintiendo resistencia), trasplántalo a una maceta mayor o al exterior.
- Desde este punto, los cuidados son similares a los de una planta iniciada por semilla: buena luz, riego moderado y buen drenaje.
Con este paso a paso, podrás sembrar manzanilla en casa reutilizando bolsitas de té, con un método sencillo que además promueve la sostenibilidad.
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