Impulsando el financiamiento a la infraestructura turística en la CDMX

Por Carlos Martínez Velázquez*

La 89 Convención Bancaria, que se celebrará del 18 al 20 de marzo en Cancún, Quintana Roo, ocurre en un momento de auge para el turismo mexicano. Uno de sus ejes temáticos es el financiamiento a la infraestructura, hay que recordar que el turismo es una actividad esencial de la economía del país y es laboratorio de innovación financiera. En la Convención del año pasado, desde el Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México (FOMIX) presentamos un esquema novedoso para financiar infraestructura con recursos propios del turismo. Hoy, a un año de distancia, hay resultados claros y tangibles que vale la pena compartir con el sector financiero del país.

El esquema parte de una lógica virtuosa: que el Impuesto Sobre Hospedaje (ISH) que pagan los turistas que se hospedan en hoteles y plataformas por cada noche en la Ciudad de México sirva para mejorar la actividad turística. Con esa base, en abril del año pasado, el Comité Técnico del Fondo Mixto autorizó la suscripción de un certificado fiduciario con la participación de BBVA y HSBC por 4 mil millones de pesos, con la finalidad de potenciar los recursos bajo su administración y cuya finalidad es servir para nuevos proyectos de infraestructura. Al cierre de 2025, el ISH superó, por primera vez, mil millones de pesos anuales gracias al crecimiento de turismo en la ciudad.

Vale precisar por qué este esquema no constituye deuda pública. La deuda pública compromete el presupuesto general: si no se paga, el Estado responde con sus finanzas. Aquí, la única fuente de repago es el propio ISH pagado por los turistas, por lo que no es considerado una obligación directa del sector público. Además, los bancos están sujetos a la regulación de la CNBV y a estándares internacionales de cumplimiento. Cada parte del mecanismo actúa de forma transparente y está sujeta a controles y auditorías.

El Comité Técnico del Fondo —órgano mixto con representantes del gobierno y del sector privado turístico de la ciudad— aprueba cada proyecto de inversión bajo el criterio de que la infraestructura genere un impacto positivo al turismo. El proyecto Xochimilco, Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco ilustra ese criterio: 17 nuevos trenes que duplican su capacidad del tren ligero hacia el sur, la remodelación de estaciones, un nuevo sistema de control ferroviario y, a la llegada, la rehabilitación de los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas. Y así, cada uno de los 19 proyectos aprobados fortalecen la movilidad y la infraestructura urbana de la Ciudad de México y  mejorarán la experiencia de los habitantes y visitantes de cara al Mundial de Futbol 2026.

El modelo que hicimos en la Ciudad de México es replicable en el país. Otros estados que recaudan el ISH pueden contar con una cartera de inversión turística a largo plazo. Nuestra experiencia demuestra que con un marco legal sólido, reglas de operación transparentes y supervisión es posible acelerar la inversión en infraestructura. De cara a la Convención Bancaria 2026, el FOMIX llega con resultados concretos: infraestructura en ejecución, banca comprometida y un esquema potencialmente replicable. Finalmente, se trata de prosperidad compartida y aprovechar el crecimiento del turismo para que quien nos visite contribuya a la infraestructura de la ciudad.

*Director general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México

 

Temas: