12 Remedios caseros para aliviar flema y mucosidad de forma natural
La acumulación excesiva de flema puede dificultar la respiración: mantenerse hidratado y evitar irritantes son pasos clave para mantener las secreciones bajas

Factores como infecciones, alergias o la exposición a irritantes (por ejemplo, humo del tabaco) pueden provocar una producción excesiva de secreciones (moco o flema). A continuación, encontrarás remedios caseros para aliviar la secreción abundante de flema y mucosidad.
El moco y la flema son sustancias que el cuerpo produce de manera natural para mantener húmedas y protegidas las vías respiratorias y otras zonas sensibles. Aunque tienen funciones similares, cada una cumple un papel diferente en el organismo.

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Qué son la flema y la mucosidad, y sus causas comunes
Según Medical News Today, flema y mucosidad no son lo mismo:
Flema
También llamada esputo, es una sustancia espesa y pegajosa producida por el sistema respiratorio, especialmente en los pulmones y vías respiratorias inferiores. Su cantidad y color pueden variar dependiendo de la infección, irritación u otra causa subyacente.
Moco
Es más líquido y resbaladizo; se produce en los sistemas respiratorio, digestivo y reproductivo. Su función principal es lubricar y proteger: mantiene húmedas las superficies internas como senos paranasales, boca y pulmones, y evita que se sequen.
Aunque cierta cantidad de mucosidad es necesaria para el buen funcionamiento del cuerpo, su acumulación excesiva puede generar molestias. Algunas causas comunes son:
- Infecciones respiratorias (resfriado, gripe)
- Alergias estacionales o ambientales
- Irritación de nariz, garganta o pulmones
- Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
- Consumo de tabaco o exposición a humo
- Enfermedades pulmonares crónicas como neumonía, EPOC, fibrosis quística o cáncer de pulmón

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Remedios caseros efectivos para aliviar la flema
Aquí tienes remedios caseros respaldados por Medical News Today que pueden ayudarte a reducir la mucosidad y la flema:
- Humidificar el ambiente: Usar un humidificador (vapor frío) para evitar que el aire seco irrite las vías respiratorias, lo que puede aumentar la producción de moco. Mejora la respiración y previene el dolor de garganta.
- Mantenerse bien hidratado: Beber agua suficiente adelgaza la mucosidad, haciéndola más fácil de expulsar. Es especialmente útil durante resfriados o si tienes alergias.
- Dormir con la cabeza elevada: Elevar la cabeza con almohadas ayuda a que la mucosidad no se acumule en la parte posterior de la garganta, mejorando la calidad del sueño.
- Permitir que la tos cumpla su función: La tos productiva es un mecanismo natural para expulsar flema. No la suprimas innecesariamente.
- Eliminar la flema correctamente: Si la flema sube hasta la garganta, lo ideal es escupirla. Tragarla puede causar molestias estomacales o conservar secreciones que podrían generar irritación.
- Uso de aerosol o enjuague nasal salino: Limpia alérgenos y mucosidad de la nariz. Se recomienda usar soluciones estériles y agua destilada para los lavados nasales para evitar posibles infecciones.
- Aplicar eucalipto: El eucalipto puede usarse en productos tópicos, difusores o baños calientes para ayudar a abrir los conductos respiratorios y reducir la sensación de congestión.
- Evitar fumar y el humo de segunda mano: Ambos irritan las vías respiratorias y estimulan la producción de flema.
- Controlar las alergias: Disminuir la exposición a alérgenos ayuda a reducir la congestión nasal y la secreción excesiva.
- Evitar irritantes ambientales: Productos químicos, fragancias fuertes y contaminación pueden empeorar la mucosidad.
- Moderar el uso de alcohol y cafeína: En exceso, ambos pueden deshidratar el cuerpo, lo que espesa la mucosidad.
- Soplar la nariz con suavidad: Evita hacerlo con fuerza; podrías irritar los senos paranasales o causar molestias
Alimentación: lo que favorece y lo que conviene evitar
- Observa las reacciones a ciertos alimentos: Algunos alimentos pueden provocar síntomas parecidos a alergias y aumentar la flema.
- Incluye frutas en tu dieta: Frutas ricas en fibra ayudan con la salud respiratoria.
- Evita alimentos que favorecen el reflujo: Quienes son propensos a la acidez deben moderar alimentos que desencadenan reflujo, ya que esto puede aumentar la producción de moco.

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¿Es peligroso tener demasiada mucosidad o flema?
En muchos casos, la acumulación de mucosidad solo causa incomodidad, pero en ciertas situaciones puede representar un riesgo para la salud:
- Goteo nasal constante e irritación de la piel
- Obstrucción de las vías respiratorias, dificultando la respiración
- Goteo postnasal, que provoca tos e irritación de garganta
- Mayor probabilidad de infecciones respiratorias
- Empeoramiento de afecciones pulmonares crónicas como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
La producción de flema y mucosidad es un proceso natural y necesario para proteger el cuerpo de agentes externos como virus, bacterias y contaminantes.
Sin embargo, cuando esta producción se vuelve excesiva, puede generar molestias, afectar la calidad de vida e incluso ser un indicio de condiciones de salud más graves.
Es por ello, que si los síntomas persisten, empeoran o se acompañan de signos como fiebre, dificultad para respirar o cambios anormales en el color o textura de la flema, es fundamental buscar atención médica. Este tipo de manifestaciones podrían indicar infecciones o enfermedades respiratorias que requieren tratamiento especializado.
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