Aspergilosis (síntomas): El hongo silencioso que invade tus pulmones
Un hongo puede crecer en los pulmones sin dar señales al principio. Aprende cómo actúa la aspergilosis, sus riesgos y cuándo buscar ayuda médica

Respirar debería ser un acto simple, pero ¿qué pasa cuando un hongo decide habitar en tus pulmones? La aspergilosis no avisa, y ese silencio puede costar caro.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la aspergilosis es una infección causada por hongos del género Aspergillus, que suelen estar en el ambiente, pero pueden convertirse en una amenaza real cuando entran al organismo.
¿Qué es la aspergilosis y cómo se desarrolla en los pulmones?
La aspergilosis es una enfermedad producida por la inhalación de esporas del hongo Aspergillus. Estas esporas están en el aire que respiramos, en el polvo, en el suelo e incluso en materiales en descomposición. La mayoría de las personas las inhalan a diario sin enfermarse, gracias a un sistema inmunitario sano.
Sin embargo, cuando las defensas del organismo bajan o existen problemas pulmonares previos, el hongo encuentra el escenario perfecto para crecer en los bronquios o formar masas fúngicas dentro de los pulmones, describe la Biblioteca Nacional de Medicina (MedlinePlus).

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Formas de aspergilosis
De acuerdo con la Mayo Clinic, existen tres formas principales de esta enfermedad:
- Aspergilosis alérgica (ABPA): Afecta sobre todo a personas con asma o fibrosis quística.
- Aspergilosis invasiva: La más peligrosa. El hongo invade tejidos y vasos sanguíneos, afectando pulmones y otros órganos.
- Aspergiloma: Masas fúngicas que crecen en cavidades pulmonares preexistentes, como las que deja la tuberculosis.
Síntomas: señales que no debes ignorar
Los síntomas varían según el tipo de aspergilosis:
- Tos persistente, a veces con sangre.
- Fiebre que no cede.
- Dolor torácico y dificultad respiratoria.
- En casos graves, pérdida de peso y fatiga extrema.
Según la American Thoracic Society (ATS), estas señales suelen confundirse con otras enfermedades respiratorias, lo que retrasa el diagnóstico.

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¿Por qué un hongo puede crecer en los pulmones?
El Aspergillus no es un invasor extraño: es parte del ambiente. Lo respiramos todos los días. El problema surge cuando encuentra “puertas abiertas”:
- Sistemas inmunitarios debilitados (pacientes con cáncer, VIH, trasplantes).
- Enfermedades pulmonares crónicas.
- Uso prolongado de corticoides o quimioterapia.
Aquí el riesgo no es solo la infección, sino la rapidez con la que se disemina en la aspergilosis invasiva.
Factores de riesgo
- Pacientes en tratamiento inmunosupresor.
- Hospitalización prolongada.
- Ambientes con polvo, obras en hospitales o exposición a materiales en descomposición.

Diagnóstico y tratamiento: no esperes señales tardías
Diagnosticar la aspergilosis requiere estudios de imagen, análisis de sangre y, en algunos casos, biopsias. El tratamiento depende del tipo de aspergilosis:
- Antifúngicos como voriconazol son la primera línea.
- Cirugía en casos de aspergiloma.
- Manejo de alergias en ABPA.
Advertencia médica: Nunca intentes automedicarte. Los antifúngicos requieren prescripción y supervisión médica para evitar resistencia o toxicidad.
¿Se puede prevenir?
No existe una prevención absoluta, pero las recomendaciones incluyen:
- Evitar ambientes con polvo si eres inmunocomprometido.
- Usar mascarilla en obras o jardines.
- Mantener control estricto de enfermedades pulmonares.
Impacto emocional: vivir con el miedo a respirar
Hablar de hongos en los pulmones suena a ciencia ficción, pero es real y puede cambiar la vida de un paciente. La aspergilosis no es solo una condición médica; afecta la calidad de vida, la movilidad y el bienestar emocional.
La aspergilosis recuerda que lo invisible también enferma. No se trata de entrar en pánico, sino de entender que la prevención, el diagnóstico temprano y la atención médica son clave para evitar complicaciones.
Si tienes síntomas respiratorios persistentes, consulta a tu médico antes de buscar remedios caseros. Tu respiración no es un lujo, es tu vida.
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