Sebastián Yatra cumplió fantasías en el Palacio de los Deportes de la CDMX

El colombiano no pierde el toque y dio uno de sus mejores conciertos en la capital y tuvo invitados especiales 

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Laura Villegas

El lugar de Yatra, definitivamente, es entre tanta gente, como lo dice el nombre de su tour con el que visitó la CDMX el pasado sábado.

Y es que el colombiano decidió en esta presentación hacer al público el protagonista, cantarle al amor y también al desamor. Sin importar la lluvia que acompañó a los asistentes en su llegada, a las 20:22 horas arrancó el show con Lienzo, para enseguida pintar de rojo el Palacio de los Deportes y cantar Tacones rojos y Una noche sin pensar.

"Buenas noches, México. Qué bonito volverte a ver. Lo bonito de esta gira, Entre tanta gente, es este escenario que es como un esqueleto donde pueden ver todo lo que pasa detrás y no pretendemos ser perfectos porque no lo somos", expresó el colombiano después de cantar Ojos marrones con Lasso como invitado.

Yatra aprovechó varias oportunidades para bajarse a cantar entre el público, saludar, tomarse selfies y hacer de su concierto una experiencia más íntima, al menos con los fans que pagaron por estar más cerca del escenario mientras interpretabas temas como Traicionera y Suena el dembow. A medio concierto, se subió a una tarima que estaba en medio de la sección de abajo. Uno de los momentos más emotivos fue cuando, entre tanta gente, el cantante seleccionó a una chica para que eligiera y le dedicara una canción a quien quisiera.

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Laura Villegas

Wendy, la afortunada, eligió a su hermana y compartió que hace diez años habían ido a un concierto de Yatra juntas y esa noche estaban ahí mismo, unidas, cumpliendo sus sueños. Le pidió a Sebastián que les cantara No hay nadie más, pues esa era su canción, pero él se negó debido a que ya había interpretado el tema minutos antes y le pidió que eligiera otra. Para sorpresa y fortuna de muchos, Wendy eligió Fantasías, tema que hace mucho no sonaba en los conciertos de Yatra.

"Hace mucho no canto esa canción porque, aunque me encanta, es de esas canciones que aún duelen. Así que, bueno, veamos cómo sale y disculpen si olvido algunos pedazos de la letra", manifestó. Y así fue, pero pese a que olvidó un poco de la letra, lo solucionó tarareando y definitivamente se convirtió en uno de los mejores momentos de la noche.

Otro gran instante fue cuando Yatra subió al mismo escenario a Sofy, una chica que conoció en el meet & greet previo al concierto y le dio la oportunidad de cantar con él, ya que en su encuentro previo ella le había dicho que ojalá algún día la escuchara, pues presumía de cantar bien. Para sorpresa de todos, Sofy también eligió una rola muy poco común en el repertorio de Sebastián, y juntos interpretaron En guerra.

Los momentos más sentimentales se dieron en la sesión acústica, donde sonaron temas como Un año, Cómo mirarte y Devuélveme el corazón, con Yatra al piano.

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Laura Villegas

Pero el momento sad terminó cuando el cantante se cambió de vestuario ahí mismo en el escenario, con sólo una tela blanca tapándolo y una luz que dejaba ver la sombra del colombiano, dejando todo a la imaginación mientras de fondo sonaba Feeling Good.

Y ahora sí, la fiesta comenzó con sus temas más reggaetoneros y bailables como Canción para regresar, 2AM y Chica ideal. Para el cantante, México ha sido un país muy importante en su carrera.

"Esta palabra la aprendí aquí en su país y de ahí surgió esta canción. Así que, México querido, esta es para ustedes...", apuntó antes de que comenzara a sonar la primera línea de Dharma: "Yo que soy un cabrón, qué hice pa' merecerte...".

Robarte un beso fue la antesala para que Yatra presentara a su siguiente invitado. "¿Quién de aquí viene esta noche con su mejor amigo? Esta siguiente canción va dedicada a unas de las personas más especiales de toda mi vida, que son mis amigos. Con ustedes, mi mejor amigo", exclamó para presentar a Jay Kabalan y cantar Cucaracheo.

Finalmente, cerró la noche con Vagabundo tras dos horas de un show en el que el colombiano no dejó de robar suspiros cuando levantaba un poco su playera ante las 16 mil personas que lo acompañaron.