Qué canción suena cuando salen los equipos en el Mundial: El clásico de Alan Parsons

Descubre la historia de Sirius, la mítica canción de Alan Parsons Project que marca la salida de los equipos a la cancha en el Mundial

Sirius de Alan Parsons Project es la canción con la que salen los equipos en le Mundial.
Salida de los equipos en el Mundial.REUTERS

La FIFA implementó un nuevo protocolo oficial para la salida de los equipos a la cancha durante el Mundial de Norteamérica. El organismo rector del futbol eligió la canción Sirius del legendario grupo Alan Parsons Project para enmarcar este momento. El tema instrumental retumba en los altavoces de todos los estadios justo antes de las ceremonias de los himnos nacionales.

Los aficionados presentes en las gradas y los espectadores en televisión notaron de inmediato esta novedad musical. La melodía suena durante los segundos exactos en que los once titulares y los jugadores de banca pisan el césped. La pista funciona como un preámbulo espectacular que eleva la adrenalina de las selecciones nacionales y de los fanáticos.

Sirius acompaña la salida de los equipos al campo en el Mundial.
Los equipos salen al ritmo de Sirius en el Mundial.REUTERS

El comité organizador adoptó esta pieza musical por su probada capacidad para generar expectativa en recintos masivos. Alan Parsons compuso esta obra originalmente como una pista de inducción hacia algo mayor dentro de su propuesta artística. Hoy, la justa mundialista utiliza esos mismos acordes para inyectar dramatismo a la presentación de los futbolistas de élite.

El legado de los Chicago Bulls y Michael Jordan

La historia de esta composición guarda un vínculo indestructible con el baloncesto profesional de los Estados Unidos. La franquicia de los Chicago Bulls inmortalizó estas notas musicales durante la época dorada de Michael Jordan. El equipo utilizaba la canción para presentar a su quinteto titular en la duela del antiguo Chicago Stadium.

El jersey de Derrick Rose ya forma parte de la historia junto con el de Michael Jordan y otros destacados Bulls.
Los emblemas de los Chicago Bulls.REUTERS

El éxito de esa dinastía deportiva catapultó el tema instrumental hacia un estatus de leyenda en la cultura pop. A partir de ese momento histórico, múltiples organizaciones adoptaron la melodía para sus propios eventos y espectáculos. La pieza musical se transformó en un verdadero himno deportivo reconocido a nivel global en distintas disciplinas.

El inconfundible sonido de los sintetizadores remite casi de forma automática a la figura del mítico número 23. Los acordes iniciales desatan la memoria colectiva de los aficionados al deporte que vivieron la década de los noventa. El actual campeonato de futbol rescata toda esa carga emotiva para trasladarla directamente al centro de la cancha.

Una obra maestra a punto de terminar en la basura

Sirius encabeza la lista de canciones del álbum Eye in the Sky, publicado originalmente en el año 1982. Alan Parsons confesó en el pasado que estuvo a punto de desechar la composición completa durante las sesiones de grabación. El músico británico no lograba encontrar el ritmo adecuado y sentía una profunda frustración con los arreglos.

El reconocido artista visualizaba la pista instrumental y el tema vocal principal como una sola obra indivisible. El productor aplicó múltiples cambios de ritmo y variaciones tonales sin lograr el resultado sonoro que buscaba para el disco. La solución llegó con un pequeño detalle técnico ejecutado con la guitarra eléctrica dentro del estudio.

Parsons aplicó la técnica del palm mute para crear un puente sonoro impecable entre ambas canciones. Este arreglo mínimo salvó la grabación y demostró la genialidad del hombre que trabajó como ingeniero de audio para The Beatles y Pink Floyd. La obra final cumplió su propósito de abrir el emblemático álbum de forma magistral.

El compositor británico jamás imaginó que su creación musical terminaría ligada a los eventos más grandes de la cultura atlética. El artista abrazó con total agrado esta nueva identidad de su obra a lo largo de las décadas posteriores. El autor simplemente celebra que su música trascienda generaciones y marque el ritmo del actual torneo mundialista.