En medio del escándalo, Mette-Marit visita a Marius Borg en prisión
En plena crisis por el caso Epstein y el juicio contra su hijo, Mette-Marit se concentra en su familia.

En Noruega, la realeza atraviesa uno de sus momentos más delicados en décadas. En medio del escándalo que salpica a la princesa heredera Mette-Marit de Noruega por su antigua relación con Jeffrey Epstein, ahora se suma el difícil proceso judicial que enfrenta su hijo mayor, Marius Borg Høiby. La situación ha colocado a la Familia Real noruega bajo una presión pública sin precedentes.
Mette-Marit visita a Marius en prisión
Esta semana se confirmó que Mette-Marit visitó a su hijo en la prisión de Oslo, donde permanece en prisión preventiva. Según reportes de la prensa alemana, la princesa llegó al penal alrededor de las 19:30 horas y permaneció aproximadamente una hora con el joven de 29 años. Fue fotografiada saliendo del recinto en el asiento trasero de un vehículo oscuro, con semblante sereno pese al asedio mediático.

Se trata de la segunda visita en apenas siete días. En la primera ocasión estuvo acompañada por su esposo, el príncipe heredero Haakon de Noruega. Estas visitas han generado un intenso debate en la sociedad noruega, donde algunos sectores cuestionan si la familia real podría estar recibiendo algún tipo de trato preferencial.
Sin embargo, el director de la prisión ha negado rotundamente cualquier privilegio, asegurando que las visitas familiares múltiples están permitidas siempre que cuenten con la autorización correspondiente.
¿Cómo va el juicio de Marius Borg?
El proceso judicial contra Marius comenzó el pasado 3 de febrero y podría extenderse alrededor de seis semanas. El joven enfrenta 38 cargos, cuatro de ellos por violación. Además, en la víspera del inicio del juicio fue detenido nuevamente por presunta agresión, amenazas con arma blanca y por incumplir una orden de alejamiento, lo que derivó en su ingreso en prisión preventiva durante todo el mes de febrero.

A pesar de la gravedad de las acusaciones, ni Mette-Marit ni Haakon han acudido a las audiencias en el tribunal. El heredero al trono explicó que su hijo es “un ciudadano noruego con las mismas responsabilidades y derechos que cualquier otro”, subrayando su confianza en el sistema judicial del país.
Hasta ahora, el único respaldo visible para Marius dentro de la sala ha sido el de sus abogados defensores, Ellen Holager Andenaes y Petar Sekulic. No obstante, se prevé que su padre biológico, Morten Borg, comparezca en los próximos días.
¿Cuál es la polémica contra la princesa Mette-Marit?
En paralelo, la imagen pública de Mette-Marit atraviesa una profunda crisis. La reciente divulgación de documentos que confirman su contacto en el pasado con Epstein ha impactado directamente en su reputación. Aunque la princesa emitió un comunicado en el que rechazó “rotundamente” los crímenes del magnate y prometió ofrecer más explicaciones en el futuro, las consecuencias ya son palpables.

En cuestión de días, perdió su rol como patrocinadora del Premio Skamløs, impulsado por la organización Sex and Society, el mayor centro de salud y derechos sexuales y reproductivos del país. Además, se evalúa su continuidad como Alta Patrona de la Cruz Roja en Noruega y la Asociación de Bibliotecas del país anunció la suspensión de su patrocinio.
El desgaste también se refleja en la opinión pública. Una encuesta difundida por el canal TV2 revela que el 47,6 % de los noruegos se opone a que Mette-Marit se convierta en reina en el futuro, mientras que solo el 28,9 % respalda esa posibilidad. Los niveles de confianza también han caído de manera significativa, con un amplio porcentaje de ciudadanos manifestando poca o muy poca credibilidad hacia la princesa.
Así, la monarquía encabezada por el rey Harald V de Noruega enfrenta una doble tormenta: un escándalo internacional que revive cuestionamientos éticos y un proceso penal que mantiene en vilo a la opinión pública. Mientras tanto, Mette-Marit intenta mantener un perfil bajo, enfocada en el ámbito familiar y evitando pronunciamientos adicionales.

El desenlace del juicio de Marius y la evolución del escándalo internacional serán determinantes para el futuro de la princesa y para la estabilidad de una institución que, hasta hace poco, gozaba de amplio respaldo ciudadano. Por ahora, la imagen de la Casa Real noruega navega en aguas turbulentas, con la mirada del país puesta tanto en los tribunales como en el palacio.
Si quieres conocer más detalles de la vida de la princesa, no te pierdas el siguiente video.
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