¿Podría ir a la cárcel? El expríncipe Andrés enfrenta nuevas investigaciones
El expríncipe enfrenta nuevas investigaciones tras la publicación de documentos del caso Epstein.

La tormenta que rodea a Andrew Mountbatten-Windsor parece lejos de disiparse. El hermano menor del rey Carlos III enfrenta ahora un escenario legal mucho más complejo tras la publicación de nuevos documentos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, que han reavivado acusaciones graves en su contra.
¿Qué acusaciones hay en contra del expríncipe Andrés?
El pasado 30 de enero salieron a la luz archivos desclasificados que, según diversos medios británicos, contienen información comprometedora sobre el exduque de York. A raíz de estas revelaciones, la Policía del Valle del Támesis confirmó que está evaluando denuncias relacionadas con un posible uso indebido de información confidencial durante el periodo en que Andrés se desempeñó como enviado especial del Reino Unido para el comercio y la inversión internacionales, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.

De acuerdo con los señalamientos, el príncipe habría compartido informes sensibles sobre sus actividades oficiales con Epstein. De comprobarse que existió una violación grave de la confianza pública o de la Ley de Secretos Oficiales, el proceso podría escalar a un juicio penal. Y a diferencia del monarca, Andrés no cuenta con inmunidad soberana, por lo que podría ser procesado como cualquier ciudadano británico.
La gravedad del asunto no termina ahí. También se estudian nuevas acusaciones relacionadas con presunto tráfico sexual, en el marco de las investigaciones internacionales sobre Epstein. Entre los documentos difundidos se mencionan vuelos del avión privado del financiero —un Boeing 727-100— que habría aterrizado en el Reino Unido en múltiples ocasiones, incluso después de su condena en 2008 por delitos sexuales contra menores.
Algunos reportes apuntan a que víctimas habrían sido trasladadas en ese contexto, aunque estas acusaciones deberán ser probadas en sede judicial.

¿Cuáles son las investigaciones en contra del expríncipe Andrés?
El ex primer ministro Gordon Brown ha pedido públicamente que Scotland Yard abra una investigación criminal exhaustiva que no se limite únicamente a posibles faltas administrativas, sino que examine la totalidad de las acusaciones. La presión política y mediática no deja de crecer, y la institución monárquica vuelve a estar bajo la lupa internacional.
Desde el Palacio de Buckingham se ha señalado que el rey Carlos III respaldará cualquier investigación oficial que sea necesaria. El mensaje es claro: la ley debe seguir su curso. No obstante, es fundamental subrayar que estar bajo investigación no implica culpabilidad. El sistema judicial británico contempla un proceso minucioso que puede extenderse durante meses, e incluso años.

Expertos legales consultados por medios especializados explican que, si la policía decide contactar formalmente a Andrés, el primer paso habitual sería invitarlo a una entrevista voluntaria. Solo si las autoridades consideran que existe riesgo de obstrucción o fuga, podrían proceder a una detención.
Posteriormente, el caso pasaría al Servicio Fiscal de la Corona, que evaluará si existen pruebas suficientes y si el procesamiento responde al interés público. En caso de que se presenten cargos y el asunto llegue al Tribunal de la Corona, el proceso podría prolongarse considerablemente. Las investigaciones complejas suelen superar el año antes de definirse, y un eventual juicio podría durar semanas, dependiendo del volumen de pruebas y testigos.

¿Podría ir a la cárcel el expríncipe Andrés?
Respecto a las posibles consecuencias, abogados penalistas coinciden en que la pena máxima por delitos graves de este tipo podría llegar a cadena perpetua. Sin embargo, también aclaran que esa es la sanción máxima teórica y que las sentencias reales dependen de múltiples factores: la solidez de las pruebas, la naturaleza de la información revelada, el impacto real de la conducta y la existencia o no de antecedentes penales.

Andrés ha negado de forma reiterada haber cometido delito alguno. No obstante, la presión pública es innegable. Desde que en 2019 concediera una polémica entrevista a la BBC defendiendo su postura, su imagen pública ha quedado profundamente dañada. En los últimos años fue despojado de sus títulos y patronazgos oficiales, alejándose de la vida pública activa.
Hoy, la pregunta que resuena es contundente: ¿podría realmente ir a la cárcel? La respuesta, por ahora, es incierta. Legalmente es posible, pero dependerá de si las investigaciones logran reunir pruebas contundentes. Mientras tanto, el caso representa uno de los mayores desafíos contemporáneos para la monarquía británica.
Si quieres saber más detalles del caso Epstein, no te pierdas el siguiente video.
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