La hermandad de origen, que desde el siglo XV existe entre México y Guatemala, hace que lo que suceda en ese país nos sea siempre de particular interés.
Con una población de 18 millones de habitantes, que ocupan una superficie de 109 mil kilómetros cuadrados, de los que 30% son selva, Guatemala es el país más grande de Centroamérica.
El PIB de Guatemala en 2025 fue de 120.85 mil millones de dólares. A diferencia de muchos países que han visto reducir su actividad económica en los últimos años, el ritmo de crecimiento fue del 4.1% impulsado por el consumo interno y un fuerte ingreso de remesas. La inflación fue de 2.9%.
Las exportaciones en 2025 por 14 mil 270 millones de dólares, fueron 6.8% mayores que el año anterior, incluyendo azúcar, café, cacao, cardamomo, banano, alimentos procesados, grasas y aceites comestibles, además de manufacturas como vestidos, textiles, materiales plásticos, productos químicos y farmacéuticos y manufacturas de papel y cartón.
La balanza comercial es, sin embargo, deficitaria. Las compras al exterior fueron de 32 mil 488 millones de dólares principalmente de artículos de consumo doméstico, combustibles y equipos eléctricos. 75% de la importación proviene de Estados Unidos, México, la Unión Europea y China.
Guatemala se esfuerza por diversificar su comercio exterior y extender el número de sus socios. El modesto comercio bilateral entre México y Guatemala, que en 2025 fue de apenas 2 mil 800 millones de dólares, en mucho limitado a intercambios fronterizos, demuestra que se desperdicia un horizonte importante con el país vecino.
El escenario político de Guatemala se caracteriza por ser altamente fraccionado. Las elecciones tienen por principal centro de interés el dominio del presupuesto aprobado por el Congreso. El presidente Bernardo Arévalo, miembro del partido Movimiento Semilla, de centro izquierda progresista, llegó al poder después de varios gobiernos conservadores.
La criminal actividad de las diversas mafias que operan en el país, sembrando inseguridad y muerte en todo el territorio, tienen confirmada vinculación con organizaciones criminales mexicanas, especialmente con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.
Guatemala se ha convertido en una pieza estratégica para el narcotráfico mexicano. Su frontera extensa y muy difícil de vigilar, la cercanía con Chiapas y el control de rutas clave hacia Estados Unidos, han transformado el territorio en una constante disputa entre cárteles transnacionales, grupos locales y fuerzas estatales.
El recrudecimiento de la violencia en el país, marcado por ataques contra fuerzas de seguridad en la frontera común de 958 km hicieron que el presidente Arévalo decretara el pasado mes de enero el estado de sitio por 30 días, en una respuesta extraordinaria por el deterioro del escenario de seguridad originado por la violencia que se expande en la zona fronteriza. México ofreció su apoyo en la construcción de una base militar en el Petén para reforzar la seguridad fronteriza y monitorear información sobre el Cártel de Sinaloa y otros grupos que operan en Chiapas y en el departamento de San Marcos.
La contaminación recíproca de alta criminalidad que traspasa la frontera se traduce en la corriente constante de emigrados guatemaltecos y demás centroamericanos que cruzan el fronterizo río Suchiate buscando el refugio que México nunca ha dejado de ofrecer.
El presidente Arévalo está intensificando mayor control tomando en cuenta la política de medidas extremas carcelarias que el régimen de Nayib Bukele, de El Salvador, viene aplicando.
México ha firmado más de 40 acuerdos bilaterales de cooperación en materia de desarrollo social y seguridad. Se enfoca la gestión migratoria en la lucha contra el narcotráfico y busca facilitar el trabajo temporal de guatemaltecos, ampliando la tarjeta de visitante o del trabajador fronterizo.
Se negocian otros acuerdos para la protección ambiental y el desarrollo sostenible de 5.7 millones de hectáreas de la Selva Maya, para proteger el patrimonio cultural, incluso sobre la devolución de piezas arqueológicas.
Otros aspectos de las relaciones entre los dos países muestran un talante activo y positivo. El 15 de agosto de 2025 la presidenta Sheinbaum se reunió en el Petén con el presidente Arévalo y acordaron realizar la conexión ferroviaria que integre Guatemala al Tren Maya. México, Belice y Guatemala han firmado un acuerdo de cooperación mutua.
Nuestra multisecular relación con Guatemala ha atravesado experiencias de todo tipo y siempre hemos sabido encontrar una amistad que profundiza la comunidad de nuestras metas. México y Guatemala, hermanados en un pasado común, estamos unidos hoy más que nunca luchando juntos en favor de la seguridad y en la defensa de nuestra cultura.
