Mariana Mallol: "Con las infancias encontré un espacio para conectar desde la música"

Mariana Mallol reflexiona sobre el impacto de las pantallas, la importancia del juego y cómo la música le ha permitido construir un vínculo con niñas y niños.

Mariana Mallol recuerda cómo inició su camino como cantautora para las infancias
Mariana Mallol recuerda cómo inició su camino como cantautora para las infanciasFoto: Ronda Fest 2026

"Desde mi propia infancia la música fue un lenguaje cotidiano y, cuando crecí, entendí que era un público con el cual yo me podía comunicar e intercambiar experiencias", Mariana Mallol.

Mariana Mallol, pedagoga, compositora y cantautora, supo que su camino estaba junto a las infancias cuando comenzó a cantar en el Grupo Caracachumba. Ese primer acercamiento ocurrió cuando tenía apenas 18 años y marcó el inicio de una trayectoria que la llevaría a descubrir su vocación.

Con más de 30 años de carrera, compartió en entrevista a Excélsior cómo fue su primera experiencia con el público infantil. Con emoción recordó cómo ese interés fue creciendo conforme acumulaba experiencias en el Grupo Caracachumba, que le abrió las puertas para conectar con niñas y niños en Argentina y, posteriormente, consolidar ese vínculo en México.

"Cuando llegué a México seguí caminando en esa dirección y cada vez fui encontrando que podía intercambiar con las infancias, que tenía algo para ofrecer y que ahí también encontraba un feedback muy bonito que valía la pena seguir explorando. Entonces uno sigue caminando, se sigue profesionalizando y empecé a componer mucho más a partir de que llegué a México", platicó.

Asegura que trabajar con las infancias también le ha dejado grandes aprendizajes, especialmente sobre la honestidad, la disposición para jugar y la capacidad de conectar de manera genuina.

Una infancia rodeada de música

Para Mariana Mallol, la música ha sido una fuente de inspiración desde la niñez. Recuerda que en su hogar siempre estuvo presente como un lenguaje cotidiano gracias a sus padres, quienes fomentaron un ambiente lleno de instrumentos y canciones.

"Era un lenguaje cotidiano que se compartía en casa. Había un montón de instrumentos, un montón de música. Yo tenía la libertad para ir y venir de ese lenguaje en el momento que quisiera. Lo compartíamos mucho con mi madre. Mi papá también ama la música. Había al alcance de la mano instrumentos diversos y situaciones donde la música fluía", contó.

El verdadero reto es conectar con honestidad

Su camino comenzó desde muy joven en Argentina y continuó cuando llegó a México en 1997. Incluso recordó que en muchas ocasiones ha escuchado que el público infantil es el más difícil.

Sin embargo, considera que todo depende de la manera en que los artistas se presenten frente a las niñas y los niños, ya que ellos perciben cuando la conexión es auténtica.

"Muchas veces me dicen: 'El público infantil es el más difícil', y yo digo: 'Pues no, depende de cómo te pares frente a ellos'. Es la oportunidad de conectar sinceramente. Estás ahí; si no les parece o no les gusta, te van a soltar. Pero si sienten que estás ahí para ellos, van a conectar", expresó.

Mallol también habló sobre los retos que ha enfrentado como pedagoga, compositora y cantautora. Aunque reconoce que la composición puede representar un desafío mayor, asegura que en todas las facetas de su trabajo la disposición es la misma: jugar, escuchar y conectar con las infancias.

"A la hora de componer, el estado desde el que abordo la composición tiene que ver con las experiencias reales de compartir con las infancias y termino soltando para que la canción aparezca", explicó.

Volver a jugar en tiempos de pantallas

La cantautora también reflexionó sobre un tema que considera fundamental en la actualidad: el uso de las pantallas entre niñas y niños.

Para la artista, quienes trabajan con las infancias tienen hoy una responsabilidad aún mayor de generar espacios donde los pequeños puedan volver a jugar, convivir cara a cara con los adultos y fortalecer el vínculo a través de actividades pensadas especialmente para ellos.

"Yo creo que ahorita que estamos tanto frente a las pantallas y los adultos soltamos a los niños frente a los dispositivos, es más importante que nunca dar tiempo para estar frente a frente, abrir el espacio del juego, estar presentes, compartir el repertorio y recordar que uno también puede jugar como adulto", explicó.

Aunque reconoce que las pantallas son herramientas válidas y pueden ser de gran apoyo, especialmente en el ámbito escolar, considera que nunca deben sustituir los momentos de convivencia y juego compartido.

Por ello, destaca la importancia de festivales infantiles como Ronda Fest, que buscan fortalecer el vínculo entre niñas, niños y sus familias a través de la música y las experiencias en vivo.

Al preguntarle por sus canciones favoritas de su repertorio mencionó Celeste, Limón Lunar, Tapa Tapita y Agüita de Limón con Chía, esta última compuesta por su hija, Catalina Cuevas. Además, adelantó que ya trabaja en nuevas canciones para su próximo álbum. 

Mariana Mallol se presentará el domingo 9 de agosto con un espectáculo que combinará canciones, historias y actividades para estimular la creatividad de las niñas y los niños.

La función será a las 11:00 horas y tendrá un costo de 300 pesos. Los boletos pueden adquirirse a través de Boletia https://rondamariana.boletia.com/ como parte de la primera edición de Ronda Fest.

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