Kalimba domina al artista con personalidad

El cantante se presentará en un único show el próximo 12 de febrero en el Auditorio Nacional

thumb
El cantante Kalimba celebrará sus 20 años de trayectoria como solista con concierto en el Auditorio Nacional, titulado Tour K20. Foto: Cuartoscuro

Para Kalimba el medio artístico y de la música es su normalidad, o bueno, lo ha sido desde chiquito y en ese camino, el cantante y compositor de 43 años fue engullido por la industria del entretenimiento convirtiéndose en un personaje hacia el público que no sabía de la persona detrás.

Ahora que celebra 20 años de carrera como solista, ha descubierto que ese personaje que todo mundo ve no es él en realidad ya que si bien Kalimba, el famoso, trata de ser auténtico para sobresalir, el hombre siempre lo ha sido de forma espontánea y no cómo parte de un plan de mercadotecnia.

“La verdad es que yo creo que muchas personas específicamente en el mundo del entretenimiento les pasa. La cantidad de personas que se han acercado a mí a decirme: ‘yo quiero hacer lo que haces tú porque quiero ser famoso y es válido, pero yo nunca quise ser famoso. Yo nací con un don que me hizo famoso y disfruto mucho mi don. Disfruto cantar, disfruto estar en el escenario, estar debajo del escenario produciendo, componiendo, cantando en la regadera, en un cumpleaños, cántale a la cumpleañera, he cantado hasta en velorios, o sea, me ha tocado que ‘oye, es que mi papá era muy fan de El triste, me tienes llorando y cantando.

“Mi don me ha llevado a muchísimos lugares, a distintas circunstancias y momentos, pero no sabía que en orden de poder vivir de este don tenía que regalarle al mundo un personaje que a mí nunca me gustó. Tenía que ser un Kalimba que, como dije, no a todos los artistas nos convencen de que si no somos constantemente únicos, entonces ya se nos acabó la carrera y por eso le pasa lo que le pasa a Demi Lovato, a Justin Bieber, a Aaron Carter, que Dios lo tenga en su Gloria, los que siguen aquí, los que no y todos, de repente, caen o caen en algún vicio o en rehab o en algo, y todo el mundo dice ‘se volvieron locos’. No. Es que la locura es que nos digan que tenemos que convertirnos en algo que no somos porque eso choca contigo tarde o temprano y el día que choca ya no tiene la memoria dónde estás ni quién eres, por supuesto que me pasó”, dijo Kalimba a Excélsior.

El músico fue creando ese personaje desde que estaba en OV7 y después cuando se convirtió en solista hasta que se dio cuenta que sí, es parte de ese personaje pero no lo es todo, lo que crea a ese famoso que el público ve es lo que él hace de forma espontánea y no, no le molesta hacerlo, siempre y cuando no sea una necesidad.

“Hay una tremenda diferencia que creo que hoy existe, vamos a ponerlo así y vamos a ser muy prácticos y observar muy bien lo que estoy diciendo. Si tú dices ‘yo decido no ponerme una minifalda por respetar mi relación, a la persona con la que estoy’, y no estoy diciendo que le guste o no le guste, sino porque sé que la minifalda genera atracción a otros hombres, a otras cosas, otras personas, entonces voy a decidir no hacerlo por respetar esto, sale de un lugar muy puro y natural. Si esa persona te dice ‘no quiero que te pongas una minifalda’, la cosa cambia, pero los dos panoramas son lo mismo, y eso es lo que yo estaba viviendo. Yo no había entendido que no me quería poner una minifalda. Yo no quería, pero como me decían que no podía, entonces estaba luchando contra eso.

“Entonces era ‘no, ¿por qué me la voy a poner?’ hasta que un día dije, ‘híjole, me estoy peleando con algo que al final yo ni siquiera quiero usar’, nada más que me estoy peleando con eso porque me están diciendo que lo tengo que hacer... O los tatuajes, yo me pienso hacer por lo menos unos 20 o 30. Si no fuera artista igual me los pondría. No me hacía un tatuaje por el gusto de hacerme uno, me hacía un tatuaje porque era el Kalimba que ahora trae tatuajes y trae aretes, por eso los aretes me los quité, había cosas ahí que no me gustaban, pero las traía porque tenían que ser. Eran parte de ese personaje”, agregó.

Kalimba siente que lo que pasó fue lo mismo que le sucedió a Bart, de Los Simpson, cuando se hace famoso.

“Bart dice ‘yo no fui’, pero lo dijo porque le salió, pero luego ya no quería, al principio lo disfrutó. Ese capítulo es un ejemplo perfecto de la fama, lo dijo, le pusieron atención, le gustó, lo empezó a decir por atención y luego lo hartó y dijo ‘y si ya digo otra frase, hago otra cosa, ya déjenme’. Eso es exactamente lo que pasa ahorita, resulta que todas esas cosas que hacía disfruto hacerlas. Sí, me gusta darme una marioneta, sí me gusta agarrar mi guitarra, sí me gusta sentarme al piano, pero no estoy obligado a hacerlo”, señaló.

Y en esa dirección, Kalimba está listo para hacer de su próximo show el 12 de febrero en el Auditorio Nacional un encuentro con sus fans con la atención puesta en la música más allá de un espectáculo de entretenimiento.

Temas: