Fracasa live action de Moana en taquilla: ¿La maldición de Dwayne Johnson se cumplió?
El live action de Moana fracasa en taquilla. La cinta con Dwayne Johnson recauda millones menos de lo esperado y arriesga su carrera en Hollywood

Disney registró un colosal descalabro financiero durante el estreno del esperado live action de Moana. La ambiciosa producción cinematográfica estelarizada por Dwayne Johnson y la debutante Catherine Laga'aia naufragó drásticamente en la taquilla internacional. Los reportes financieros confirmaron que la cinta recaudó apenas entre 42 y 46 millones de dólares durante su primer fin de semana en las salas de Estados Unidos.
Esta cifra quedó muy por debajo de las proyecciones iniciales trazadas por los especialistas de la industria del entretenimiento. Medios especializados como Deadline estimaron a mediados de junio que la película de aventuras alcanzaría los 85 millones de dólares en su debut. Las expectativas cayeron progresivamente en las semanas posteriores, pero los analistas jamás proyectaron una catástrofe comercial de esta magnitud para el estudio.

Los desarrolladores invirtieron una fortuna colosal en la materialización de este proyecto de acción real. El presupuesto de producción osciló entre los 200 y 250 millones de dólares, cantidad que excluye los exorbitantes gastos de publicidad. Disney desplegó una agresiva campaña de marketing para posicionar el filme frente a fuertes competidores veraniegos, especialmente tras el reciente lanzamiento del éxito animado Minions & Monstruos.
El hundimiento de la taquilla infantil
El panorama económico luce desolador para la adaptación de las leyendas polinesias en carne y hueso. La película cuenta con la ventaja de enfrentar escasa competencia de cine infantil en las próximas semanas, un factor que podría estabilizar sus ingresos. A pesar de este camino despejado, los ejecutivos descartaron cualquier posibilidad de superar la codiciada barrera de los mil millones de dólares.

Este objetivo resultó sumamente asequible para la compañía hace un par de años con la cinta Moana 2. La audiencia familiar dio la espalda a esta nueva reinterpretación, validando las dudas del público que surgieron con la revelación de los primeros avances oficiales. El tropiezo financiero impacta directamente en las finanzas de la corporación y sacude el estatus de sus protagonistas en el competido mercado hollywoodense.
La inminente crisis laboral de Dwayne Johnson
El desastroso rendimiento de la cinta compromete severamente la posición de Dwayne 'The Rock' Johnson como garantía de éxito en Hollywood. El carismático actor exhibió un poder de convocatoria imparable hace unos años, pero su racha ganadora terminó abruptamente. Los espectadores perdieron el interés general en sus proyectos tras la inmensa decepción comercial que representó la cinta de superhéroes Black Adam.
Los fracasos recientes mancharon el historial del exluchador profesional de forma consecutiva e implacable. La superproducción Red One registró pérdidas millonarias durante su paso por los cines convencionales, aunque meses después encontró rentabilidad en Prime Video. Las constantes acusaciones sobre su actitud conflictiva durante los rodajes dañaron considerablemente su imagen pública frente a los productores y grandes directores de la industria.

El drama deportivo The Smashing Machine representó otro golpe contundente a sus máximas aspiraciones actorales. El proyecto nació con el claro objetivo de acercarlo a los premios del Óscar, pero culminó como una profunda decepción artística y monetaria. El colapso financiero de Moana obliga al intérprete a buscar un triunfo seguro en su próximo proyecto fílmico para lograr salvar su trayectoria.
Las esperanzas del musculoso actor recaen ahora exclusivamente en la futura producción de Jumanji 3. Esta popular franquicia de aventuras necesita arrasar en la taquilla global para restablecer la confianza de los grandes estudios en el protagonista. Si esta próxima entrega fracasa o queda relegada al olvido de los fanáticos, la carrera del afamado intérprete enfrentará un declive irreversible en el mundo cinematográfico.