Bruses conquista el Metropólitan con un show emo-pop y luz de lightsticks

La cantante tuvo como invitadas especiales a las hermanas Ha*Ash y Macario durante su concierto 

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Fotos: Cortesía OCESALILIANA ESTRADA

Cada vez es más común encontrar lightsticks iluminando recintos, aunque quien esté en el escenario no sea precisamente un idol. 

No es sorpresa que el K-pop sea uno de los géneros preferidos de las generaciones Alfa y Z, pero entre las diversas propuestas musicales actuales hay quienes buscan letras sinceras, sentido de pertenencia y un poco de emo pop. Si algunos crecieron con PXNDX, Thermo o Allison, ahora los más jóvenes se identifican con Bruses, quien bautizó a sus seguidores como bby bats.

A las 19:00 horas, jóvenes y niños desfilaron afuera del Teatro Metropólitan con outfits negros y rojos, cabellos de colores, maquillajes exagerados y botas de plataforma. Muchos se acercaban a ver la mercancía oficial y pedían a sus padres dinero para comprar un sticker de Bruses Presidenta, una bolsa de conejito o playeras con la tipografía gótica de Desde el coma, nombre del tour.

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Fotos: Cortesía OCESA

Por dentro, las butacas estaban en su mayoría ocupadas. Cuando las luces se apagaron, los fans se pusieron de pie de un brinco y los lightsticks iluminaron el recinto. La artista, de 26 años, había prometido un espectáculo inolvidable. El inicio fue impactante: una camilla de hospital apareció con ella recostada, en alusión al accidente automovilístico que la dejó en coma e inspiró su álbum más reciente.

“¡Despierta!”, gritaban todos al unísono. Así comenzó el show con Antes de morirme x.X, I’m so happy, Navaja y Coma party. Dividido en actos, Bruses presentó un montaje que transicionó entre su llegada al hospital, la depresión y sus crisis existenciales, mientras la muerte la acechaba, personificada por un hombre decapitado.

En el interludio sonaron FBI y I like 2 be, éxitos con los que empezó su carrera tras viralizarse en TikTok y YouTube. También interpretó Alcohólica funcional, donde aprovechó para repartir shots entre la primera fila. Como Amalia —su nombre real— siempre tiene sorpresas, dio adelantos de nuevas canciones como Heridas y Especial, en la que el músico de New Jersey, Sub Urban (Daniel Virgil Maisonneuve), apareció para cantarla en vivo.

Están cumpliendo mi sueño hoy”, gritó Bruses, pues además de su primer Metropólitan, acababa de compartir escenario con Ha*Ash para el cover de Odio amarte. El momento existencial llegó con Veintialgo, mientras Macario Martínez apareció en escena y la cantante recorría los pasillos en su camilla autografiando objetos de su fandom.

No faltaron temas como Monstruos (está bien estar mal) o Trasplante de corazón. El final se acercaba con el ritmo de Yummi, en la que algunos bby bats subieron al escenario a bailar mientras Bruses y Emjay cantaban en dueto. E

El ambiente se elevó con Malefika y Gotikulona, pero todo se desbordó con Juventud; el público alzó hojas impresas con la frase “Mi juventud te la doy”, una dedicatoria para su madre Bat, quien se conmovió ante el gesto.

Entre actos, se escucharon consignas como “Viva la diversidad”. El show, aunque con algunas fallas técnicas de audio, cerró con Té de piña, Querida Amalia y Dueles tan bien, representando su regreso del coma y su victoria sobre la muerte.

“Fueron más de 100 personas participando en el escenario”, aseguró la cantante antes de despedirse. Afuera, los padres esperaban a sus hijos, quienes confirmaron esa noche que no están solos en sus procesos internos.

 cva*