Britney Spears explota y revive el trágico accidente de su madre ante la policía
Britney Spears explotó contra Lynne Spears en su arresto policial. La cantante recordó el accidente mortal que provocó su madre en 1975

El arresto de Britney Spears por conducir bajo la influencia de sustancias desató una fuerte controversia en Hollywood. La cantante enfrentó a los agentes de policía el pasado 4 de marzo en el condado de Ventura, California. Durante la detención, la intérprete recordó un oscuro episodio del pasado y acusó directamente a su madre, Lynne Spears, de salir impune tras un accidente mortal en 1975.
El portal especializado TMZ publicó la grabación policial este 21 de mayo, material que expuso el frágil estado emocional de la artista. Las imágenes captaron el instante en que un oficial advirtió a la estrella pop sobre los riesgos letales de conducir intoxicada. El agente explicó que causar la muerte de una persona bajo esos efectos derivaría en cargos formales por homicidio.

La advertencia detonó la furia de la ganadora del Grammy contra su propia familia. "Sí, señor, lo sé. Mi mamá en realidad mató a un hombre en bicicleta... pero yo nunca hice eso antes", respondió la famosa ante la cámara corporal del policía. La celebridad interrumpió abruptamente a la autoridad para lanzar una serie de reclamos sobre la falta de consecuencias legales para su progenitora.
"¡Y no le pasó nada a ella! ¿Por qué no la arrestaron? ¿Cómo es que mi mamá se salió con la suya en todo?", recriminó Britney Spears en plena vía pública. La inesperada declaración obligó a la prensa de espectáculos a revivir una tragedia que permaneció en el olvido durante varias décadas.
EL TRÁGICO ACCIDENTE DE LYNNE SPEARS
La propia Lynne Spears documentó el fatídico suceso en su libro de memorias Through the Storm, publicado en el año 2008. La autora relató que conducía a gran velocidad por las calles de Kentwood, Louisiana, para llevar a su hermano herido al hospital. Las llantas resbalaron sobre el asfalto mojado por la lluvia al tomar una curva pronunciada.
La conductora perdió el control del volante e invadió el carril contrario en una fracción de segundo. Dos jóvenes circulaban en bicicleta justo en la trayectoria del vehículo descontrolado. Uno de los ciclistas logró esquivar el impacto, pero el auto golpeó de lleno a su compañero, un niño de 12 años llamado Anthony Winters, quien vivía a escasos metros de la zona.

La matriarca de la familia Spears nunca pisó la cárcel ni enfrentó cargos penales por la muerte del menor de edad. Cuarenta y cuatro años después de la tragedia, la madre de la víctima, Yvonne Winters, concedió una reveladora entrevista a Radar Online. La mujer confirmó que la responsable del fatal atropellamiento jamás buscó contacto para ofrecer una disculpa directa.
La familiar del joven fallecido mostró compasión y descartó guardar resentimientos contra la escritora estadounidense. "Fue una situación terrible, pero fue un accidente, y los accidentes le pueden pasar a cualquiera", declaró Yvonne en aquella conversación pública para cerrar el doloroso capítulo.
EL ARRESTO Y LA CONDENA DE BRITNEY SPEARS
Los documentos policiales detallaron el comportamiento errático que provocó la intervención de las patrullas la noche del arresto. Un informe exclusivo de Us Weekly precisó que Britney Spears habló de manera incoherente frente a los elementos de seguridad. La detenida admitió el consumo de una mimosa mezclada con varios medicamentos recetados, incluyendo Prozac y Adderall.
La cantante estadunidense pasó la noche entera tras las rejas de la prisión local de California. Al mes siguiente, la intérprete de Toxic ingresó a una clínica de rehabilitación para buscar ayuda profesional. Su estancia en el centro médico duró apenas unas cuantas semanas antes de abandonar las instalaciones para regresar a su hogar.

El equipo legal de la celebridad negoció un acuerdo con los fiscales para evitar un juicio prolongado y mediático. El 4 de mayo, la artista se declaró culpable de un cargo menor por conducción imprudente ante la corte. El juez dictó una sentencia de 12 meses de libertad condicional, obligando a la estrella a cumplir estrictos requisitos legales.
La resolución judicial impuso a la famosa la obligación de completar un curso especializado sobre los peligros de conducir intoxicada. Las autoridades también ordenaron un riguroso esquema de atención mental y psiquiátrica. La vocalista acudirá a terapia psicológica una vez por semana y recibirá atención con un especialista dos veces al mes.