Zelenski condecora a Heraskevych: el olímpico que cambió una medalla por honrar el luto de Ucrania

En la Conferencia de Seguridad de Múnich, Zelenski condecora a Heraskevych y elogia su gesto por atletas muertos en la guerra con Rusia.

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Zelenskiy de Ucrania agradece al atleta olímpico descalificado por ser "quien eres"X @@ZelenskyyUa

El ruido de los foros internacionales suele ser metálico y frío, pero ese viernes en Múnich hubo un silencio distinto. Frente a delegaciones y cámaras, el presidente Volodymyr Zelenski tomó la palabra para hablar de deporte, memoria y guerra. A su lado estaba el skeletonista Vladyslav Heraskevych, 27 años, rostro serio, todavía con la marca reciente de una descalificación en los Juegos Olímpicos de Invierno que dio la vuelta al mundo.

Heraskevych había competido en los Juegos de Invierno con un casco que no era un adorno. Llevaba los nombres y los rostros de atletas ucranianos caídos desde la invasión rusa de 2022. No hubo dopaje, no hubo trampa. Hubo memoria. El jurado de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton determinó que aquel gesto rompía la neutralidad política. La apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo fue rechazada. El corredor quedó fuera.

Recibe Orden de la Libertad

En Múnich, Zelenski decidió responder con un símbolo propio. Le entregó la Orden de la Libertad y le dijo que las medallas importan, pero que lo esencial es quién eres. El atleta escuchó con los ojos húmedos. Respondió que el reconocimiento era enorme y que los nombres en su casco lo merecían más. Recordó que gracias a su sacrificio, Ucrania aún puede competir.

Tengo un gran respeto por todos los atletas olímpicos que lo apoyaron a usted y a su posición. Las medallas son importantes para Ucrania y para ti, pero lo más importante es quién eres”, externó Zelenski.

La escena condensó un dilema que atraviesa al olimpismo. La neutralidad como regla, la memoria como impulso humano. El skeletonista defendió que no violó la Carta Olímpica. Aun así, aceptó que el escándalo unió a personas de distintos países alrededor de una historia que no quiere desaparecer.

Heraskevych le dijo al presidente que el premio era "enorme" y que los atletas representados en el casco "lo merecen aún más. Gracias a su sacrificio, podemos competir en los Juegos Olímpicos".

Heraskevych habló también del miedo. Contó que recibe amenazas y que siente que su exclusión sirve a la propaganda rusa. En contraste, Zelenskiy insistió en otra idea. Ucrania tendrá campeones y olímpicos, dijo, pero su mayor riqueza son los ciudadanos que protegen la verdad y recuerdan a quienes ya no competirán.

En el deporte de élite, el cronómetro dicta sentencia en milésimas. Aquella tarde, el tiempo se midió de otra forma. Entre un casco con nombres, una condecoración y un apretón de manos, la pista dejó de ser hielo y velocidad. Se volvió memoria compartida. Y en ese espacio sin ruido, el skeletonista encontró una victoria distinta.

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