El villano del América: Kevin Álvarez. La afición no lo quiere más en el equipo
Abucheado todo el partido ante el Olimpia, el defensa vive en un panorama espeso que en el club se niegan a ver. Lo trabajan con psicólogos, pero no ven avances.

Los partidos se le han vuelto espesos a Kevin Álvarez. Su carácter frágil y sus distracciones le han hecho que conviva siempre en un escenario complicado.
Su propia afición lo detesta y cada día acrecienta una deuda con el América que suele no perdonar a los que fallan.
Dependerá de Kevin Álvarez si tiene capacidad de reacción, pero se ve lejana cuando sus propios fans le inquietan en cada jugada con rechiflas.
El estadio no murmura, truena de enojo cuando lo ve y toca la pelota. Desde hace mucho tiempo no se veía algo así, quizá con Cristian Chicote Calderón, aunque no tan marcado.
Durante el partido perezoso del América ante el Olimpia, la afición cargó toda la artillería sobre Kevin Álvarez, un chico prometedor, pero que en el América está en la disyuntiva de si forja un carácter o se diluye en la presión.
LO DIJO CARLOS REINOSO
Lo de Álvarez es reciente. Fue un jugador que salió del Pachuca con una velocidad de rayo y una capacidad de ataque que sorprendió a muchos. Por eso la oferta fue clara. Tras muchos estirar y renegociar, las Águilas acabaron pagando 11 millones de dólares, algo que para muchos fue una exageración.
Después vino el rompimiento. La gente en el América le achaca la herida fresca de la eliminación ante el Monterrey en el torneo pasado.
Carlos Reinoso, un mítico del americanismo ha puesto el dedo dentro de la llaga y arde la declaración.
Es que lo primero que tiene que comprender Álvarez es que es defensa, y tiene que aprender a marcar; se va alegremente al ataque y no sabe cómo cuidar el área".
Consejo que parece mínimo, pero que en su obviedad carga una dosis fuerte de realidad. En el América se niegan a creer que Álvarez esté perdido. En 2023 comenzó a sufrir de pubalgia y su rendimiento bajo. No obstante, el primer título maquillaba un poco la verdad. A la par comenzó a hacer podcast y redes sociales que molestaron a la gente.
Para 2024 la lsión definitivamente lo marginó. Incluso, celebró el segundo título ante Cruz Azul en silla de ruedas en la cancha.
Para el tricampeonato tuvo más forma su presencia. Anotó en la idea de la final en Puebla ante el Monterrey y contribuyó al éxito.

Pero de un tiempo a la fecha la gente lo repele. Con el horizonte oscurecido, la presión comienza a ser una navaja afilada en su cuello. Kevin Álvarez no la resiste y esta nervioso en cada partido. En el club trabajan a marchas forzadas con él en lo psicológico, aunque no vean avances. Será cuestión de tiempo.
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