VIDEO: Lisandro Magallán revela historia que lo marcó en México
El exdefensor de los Pumas contó cómo fue voluntario en una casa hogar en la Ciudad de México y por qué esa experiencia cambió su vida

El paso de Lisandro Magallán por los Pumas UNAM dejó algo más que futbol. El defensor argentino reveló una historia poco conocida de su etapa en México, al recordar el vínculo que construyó como voluntario en una casa hogar de la Ciudad de México, una experiencia que todavía hoy lo conmueve.
Era voluntario en un hogar… Hogar Dulce Hogar. Iba todos los miércoles en Ciudad de México”.
Lejos de tratarse de una actividad institucional, la decisión nació completamente de él. Magallán buscó la forma de involucrarse por cuenta propia, sin tener claro el camino, pero sí la intención.
Me anoté solo… hablé con Carla, una señora que trabajaba en el club, y le dije que quería ser voluntario”.
A partir de ahí, logró el contacto con el director del hogar, a quien le planteó directamente su idea, sin rodeos y con honestidad.
Le dije: ‘soy jugador de futbol, juego en Pumas y quiero ser voluntario… no sé qué hacer, pero quiero venir’”.
Su participación se construyó desde lo simple. Sin estructura formal ni grandes recursos, encontró en el deporte una herramienta para convivir con los niños.
Lo único que sé que les puedo dar es actividad… llevaba conos, una pelota, unos aros y me iba a la tarde”.
Pero el punto clave fue el compromiso. Desde el inicio, le dejaron claro que no se trataba de una visita ocasional, sino de una responsabilidad con los menores.
Si vas a venir, tenés que venir… porque la ilusión que les genera a los chicos es muy especial”.
A partir de ese momento, Magallán convirtió las visitas en parte de su rutina, incluso en semanas complicadas por la actividad futbolística.
Cuando no podía ir, les decía: ‘la próxima semana no voy a poder’”.
Con el paso del tiempo, la relación trascendió lo deportivo. El argentino integró a su círculo cercano y compartió momentos personales dentro del hogar.
Mi cumpleaños lo festejé ahí… la pasamos espectacular”.
Lejos de sentirse como una labor unilateral, el propio defensor reconoció que la experiencia terminó impactándolo más a él.
Yo me iba con una paz… creo que ellos me hacían más bien a mí que yo a ellos”.
Ya fuera de México y ahora como jugador de Vélez Sarsfield, el recuerdo sigue presente. Durante una entrevista, recibió un video de los niños con quienes convivió, lo que detonó una reacción inmediata.
Me toca la fibra… es algo fuerte”.
Ese momento reforzó una idea que mantiene vigente: volver al lugar que marcó su paso por el país.
Hoy me gustaría volver a la Ciudad de México para ir ahí”.
Más allá del futbol, Magallán dejó una reflexión sobre el verdadero valor de este tipo de experiencias, alejándose del enfoque económico.
Lo más valioso no es el dinero… lo que no tenemos es tiempo, y eso fue lo que compartí con ellos”.
Y cerró con un mensaje directo, sencillo y replicable.
“El que quiera hacer algo así, que se anime… como lo hice yo, lo puede hacer cualquier persona”.