Terror en Alemania: hooligans invaden la cancha, queman banderas y desatan batalla en pleno partido

Violentos enfrentamientos entre aficionados de Hertha Berlín y Dynamo Dresden obligaron a suspender el partido durante 20 minutos tras invasión de campo

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tras casi 20 minutos de juego, estallaron enfrentamientos en el terreno de juego entre las aficiones de ambos equipos.Redes sociales

El futbol alemán vivió una noche que desbordó cualquier margen deportivo. Lo que debía ser un partido de segunda división entre el Hertha BSC y el Dynamo Dresden terminó convertido en un escenario de violencia, con invasión de campo, lanzamiento de bengalas y enfrentamientos directos entre hooligans.

El partido, disputado bajo los reflectores del Rudolf-Harbig-Stadion, apenas llevaba unos minutos cuando comenzaron los primeros incidentes. A los tres minutos, aficionados visitantes del Hertha encendieron fuegos artificiales con humo azul y blanco, mientras que seguidores del Dynamo respondían desde el exterior del estadio con más pirotecnia.

La tensión escaló rápidamente

Cerca del minuto 20, el detonante terminó por romper cualquier control. En la tribuna K, zona identificada con los ultras del Dynamo, apareció una bandera del Hertha Berlín. Todo apunta a que había sido robada antes del encuentro. La reacción fue inmediata. Burlas, cánticos y provocaciones encendieron a los sectores visitantes.

La respuesta no tardó.

Hooligans del Hertha saltaron al terreno de juego y comenzaron a lanzar bengalas hacia las gradas donde se encontraban los aficionados del Dynamo. En paralelo, seguidores del conjunto local también invadieron el campo desde el Bloque K. El choque fue directo.

Durante aproximadamente un minuto, cerca de 100 aficionados del Dynamo y unos 30 del Hertha se enfrentaron en el césped. Empujones, carreras, objetos en el aire. Una postal que recordó los episodios más oscuros del futbol europeo.

La intervención policial evitó que la situación escalara aún más. Un fuerte contingente ingresó al campo y dispersó a los involucrados, obligándolos a regresar a sus respectivas zonas. En medio del caos, los jugadores ya se habían retirado a los vestuarios mientras el árbitro Sven Jablonski detenía el partido.

Pero la tensión no se extinguió.

Minutos después, aficionados del Dynamo prendieron fuego a la bandera del Hertha en las gradas, en un acto que terminó por sellar una noche marcada por la confrontación. Algunos ultras del equipo visitante comenzaron a abandonar el estadio, mientras la incertidumbre dominaba el ambiente.

Tras una interrupción cercana a los 20 minutos, el partido logró reanudarse. 

Lo ocurrido vuelve a poner en el centro del debate el problema de la violencia en las gradas, incluso en ligas con estructuras de seguridad consolidadas. Alemania, históricamente reconocida por la organización de sus estadios, no quedó al margen de una escena que cruzó todos los límites.