Tadej Pogacar destroza la Vuelta a España 2026 con un ataque histórico de leyenda en los Pirineos
El ciclista esloveno del UAE Team Emirates firmó una exhibición en solitario en Andorra, asestando un golpe letal en la clasificación general ante Roglic y Mas

Tadej Pogacar ha dejado una huella imborrable en la historia del ciclismo tras firmar una de las exhibiciones en solitario más impresionantes que se recuerden en las Grandes Vueltas. El corredor esloveno sentenció prácticamente la Vuelta a España 2026 tras disputarse apenas la cuarta etapa de la competencia.
El líder del UAE Team Emirates, quien hace pocas semanas conquistó su quinto Tour de Francia (tercero consecutivo), destrozó al grupo de favoritos con un ataque demoledor a 50 kilómetros de la meta en los exigentes Pirineos andorranos. Se trata de una maniobra sin precedentes para una fase tan temprana de la ronda ibérica.
La magnitud de la gesta del actual maillot rojo se resume en los siguientes puntos clave:
- El ataque y las diferencias: Pogacar lanzó su ofensiva en la dura ascensión a la Collada de Beixalís, dejando sin respuesta a rivales directos como Primoz Roglic, Enric Mas o Richard Carapaz. Tras completar la mitad del trayecto en solitario, cruzó la meta en Andorra la Vella con un tiempo récord de 2:40:35 horas y una brecha abismal de 2:39 minutos sobre sus perseguidores inmediatos.
- Ritmo de leyenda en alta montaña: El esloveno completó el exigente recorrido de 104,8 kilómetros en menos de tres horas, coronando en solitario tres de los cuatro puertos de la jornada (Beixalís, Ordino y La Comella) y marcando velocidades extremas en los descensos.
- Rumbo al maillot rojo definitivo: Con esta incontestable victoria —su segundo triunfo en esta edición tras la contrarreloj inicial en Mónaco—, Pogacar consolida su liderato en la clasificación general, ampliando su ventaja a 3:21 sobre Roglic y a 3:32 sobre Mas.
Etapa 5 de La Vuelta: Un día ideal para los sprinters
La quinta etapa de la Vuelta a España se presenta como un recorrido mayormente ondulado de 173.4 kilómetros que unirá las localidades de Falset y Roquetes, dentro de la provincia de Tarragona. Tras las duras batallas de alta montaña vividas en los Pirineos y la exhibición en Andorra, el pelotón experimentará un trámite mucho más rápido propicio para que los candidatos al sprint sumen su primera victoria del año.
El punto crítico y de mayor emoción de la jornada se concentrará en el tramo final con el ascenso al Puerto de Paüls, la única dificultad montañosa del día ubicada en el kilómetro 144.9. A pesar de ser una subida corta de tercera categoría, sus exigentes 3.5 kilómetros con una pendiente media del 7.1% servirán de filtro definitivo para desgastar a los sprinters puros que no toleren bien los desniveles.
Una vez coronada la cima, restarán solo 25 kilómetros de rápido descenso y terreno llano rumbo a la meta en Roquetes, lo que augura una persecución frenética y un emocionante embalaje masivo entre los hombres más veloces del circuito mundial.