Los Patriots de Nueva Inglaterra aterrizan en San Francisco: Inicia la conquista del séptimo anillo en el Super Bowl LX
El equipo de Nueva Inglaterra está en la sede del gran juego de la NFL tras una despedida multitudinaria en Foxborough

Los Patriots de Nueva Inglaterra aterrizaron este domingo en el Aeropuerto Internacional Mineta de San José a las 15:51 horas local (17:51 hora del centro de México), marcando el inicio formal de su duodécima participación en el Super Bowl. La organización, que ostenta el récord de más apariciones en el partido por el trofeo Vince Lombardi, busca desempatar su historial con los Steelers de Pittsburgh para convertirse en la primera franquicia en alcanzar siete campeonatos en la historia.
Antes de emprender el vuelo hacia la costa oeste, miles de fanáticos desafiaron temperaturas inferiores a los 10 grados bajo cero en el Estadio Gillette en Foxborough para una despedida masiva. El evento, que contó con la música de los Dropkick Murphys, sirvió como termómetro de la devoción hacia un equipo que regresa al gran escenario por primera vez en siete años y tras una vertiginosa reconstrucción bajo el mando de Mike Vrabel.
El factor Drake Maye
La atención del día se centró en el quarterback de segundo año, Drake Maye, quien recibió su gorra oficial del Super Bowl LX tras el aterrizaje. Maye, pieza angular de la nueva ofensiva de los Patriotas, ha estado bajo escrutinio médico tras figurar en el reporte de lesiones con una dolencia en el hombro derecho que limitó su participación en los entrenamientos recientes.
"Tiene una semana para recuperarse y tenemos los mejores entrenadores de la liga", afirmó Kyle Knox al Boston Globe, uno de los seguidores que viajó desde Uxbridge para apoyar al equipo. A pesar de la incertidumbre sobre su estado físico, Maye se dirigió a la multitud en Massachusetts antes de abordar el vuelo, manteniendo la esperanza de la afición en su debut en el domingo de campeonato.
Un duelo de legados y revanchas
El arribo de los Patriots se produjo dos horas antes de la llegada prevista de sus rivales, los Seahawks de Seattle. Este enfrentamiento representa la primera revancha entre ambos clubes en un Super Bowl desde la edición XLIX en 2014, cuando una intercepción en la zona de goal definió el título para Nueva Inglaterra.
Robert Kraft, dueño del equipo, y Jonathan Kraft, presidente de la organización, destacaron la resiliencia de los seguidores ante el cambio generacional de la plantilla. Con el equipo instalado en California, comienza una semana de ajustes tácticos en la que los Patriots de Nueva Inglaterra intentarán consolidar una nueva era post-Tom Brady. Si los esquemas de Vrabel se imponen, una nueva generación de jugadores llevará a las vitrinas de Foxborough un séptimo trofeo, estableciendo una marca inédita en la liga.
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