Joyería en la cancha: El arbitraje de la Liga MX queda exhibido por el descuido que denunció 'El Cantante' Guerrero

Entre el brillo de un anillo prohibido y la ceguera de Orlando Delgadillo, el Toluca goleó al Necaxa mientras el reglamento de la Liga MX se convertía en un accesorio de lujo

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Yonatan Peinado fue el árbitro responsable de llevar las accionesAlex Avalos/ Mexsport

En tiempos de  cámaras de alta definición y el escrutinio milimétrico, la autoridad suele extraviarse en lo evidente. El Toluca de Antonio Mohamed dictó una sentencia de 3-0 sobre un Necaxa que hace tiempo dejó de oponer resistencia, pero la verdadera nota no la firmó el doblete de Paulinho ni la solvencia de Luis García bajo los tres palos. El foco, por obra y gracia de un descuido "bling-bling", se posó en la mano de Alexis Canelo.

El delantero escarlata recorrió el césped del Estadio Victoria luciendo un anillo, una pieza de metal que, por reglamento y seguridad, debería ser detectada antes de que el primer balón ruede. El responsable de la omisión tiene nombre y apellido: Orlando Delgadillo Canto. El cuarto oficial, apostado en la banda con la supuesta rigurosidad de un inspector, permitió que el accesorio saltara a la cancha como si el protocolo fuera una sugerencia decorativa.

Fue Fernando 'El Cantante' Guerrero quien, desde el retiro y la comodidad de su cuenta de X, soltó el dardo que dejó al descubierto la costura rota del arbitraje. Guerrero recordó que es obligación innegociable del cuarto árbitro pasar revista y evitar que el metal entre en contacto con el juego. Si Yonatan Peinado Aguirre, el central, no lo vio en el fragor del trote, Delgadillo Canto simplemente decidió mirar hacia otro lado. Publicar                             

El juicio de la grada digital

La ironía de un cuerpo arbitral que se pierde en lo básico no tardó en encender el ácido de la afición. "Deberían revisar con lupa las rojas perdonadas, el anillo es lo de menos", reclamó un usuario, resumiendo el sentir de una grada que ya no compra espejitos ni acepta que el rigor sea intermitente.

En la Liga MX, donde el VAR se ha vuelto un tribunal de interpretaciones , que un jugador compita con una joya es el síntoma de una burocracia distraída por el brillo. Toluca se llevó los puntos y el liderato moral de la Jornada 7, pero el arbitraje se quedó con la evidencia de una negligencia que brilla con luz propia. 

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