Madison Square Garden Sports: el negocio detrás del milagro de los Knicks en las Finales de la NBA 2026

Mientras los Knicks buscan su primer título en 59 años, el valor de Madison Square Garden Sports se dispara en la Bolsa de Valores de Nueva York

Jalen Brunson puso a Knicks a tres triunfos de las Finales de la NBA.
Jalen Brunson puso a Knicks a tres triunfos de las Finales de la NBA.IMAGN IMAGES via Reuters Connect

El ruido comenzó mucho antes del salto inicial. Llevaba semanas creciendo en las calles de Manhattan, en las estaciones del metro, en los restaurantes que prolongaban las reservaciones y en los bares donde cada victoria añadía una ronda más a una celebración que parecía no encontrar salida. Nueva York había recuperado una sensación que varias generaciones apenas conocían por relatos familiares. Los Knicks importaban otra vez.

Cuando vencieron a San Antonio el miércoles por la noche en el primer partido de las Finales de la NBA, el resultado modificó algo más profundo que una serie por el campeonato. La victoria colocó a la franquicia a tres triunfos de conquistar su primer título en 59 años. También añadió miles de millones de dólares de optimismo a una compañía que desde hace meses vive una transformación tan extraordinaria como la que ocurre sobre la duela.

En Wall Street existe una vieja costumbre. Los mercados intentan anticiparse a los acontecimientos. Compran futuro antes de que se convierta en presente.

Eso es exactamente lo que está ocurriendo con Madison Square Garden Sports. Los inversionistas no están adquiriendo únicamente una acción. Están comprando un escenario. En él aparecen unos Knicks que han vuelto a ser relevantes, una posible reorganización corporativa y un mercado deportivo donde las franquicias más prestigiosas han alcanzado valoraciones que hace apenas una década parecían delirantes.

El imponente Madison Square Garden de NY, sede de la 60 entrega del Grammy. (Reuters)
El imponente Madison Square Garden es la casa de los Knicks.

La combinación ha resultado explosiva.

Durante el último año, las acciones de MSG Sports han aumentado cerca de 90 por ciento. El movimiento más contundente llegó cuando la compañía anunció que exploraba la posibilidad de separar a los Knicks y a los Rangers en entidades independientes. En una sola sesión bursátil, el valor de la empresa se disparó 16 por ciento.

El mercado observó una caja fuerte que valía más cerrada que abierta.

El descuento más extraño del deporte

Los Knicks han sido durante años una de las propiedades más codiciadas del deporte mundial.

No porque ganaran. Porque pertenecen a Nueva York.

Las franquicias deportivas modernas son activos culturales antes que equipos. Representan acceso a una audiencia global, contenido en directo, patrocinios premium y una posición privilegiada dentro de industrias que generan miles de millones de dólares.

Según Sportico, los Knicks tienen un valor cercano a los 9,850 millones de dólares. Los Rangers agregan otros 3,650 millones.

Los New York Knicks buscan poner fin a 53 años sin títulos en la NBA.
Los New York Knicks buscan poner fin a 53 años sin títulos en la NBA.AFP

La suma alcanza aproximadamente 13,500 millonesSin embargo, el valor empresarial de Madison Square Garden Sports permanece alrededor de 9,600 millones.

La distancia entre ambas cifras es la razón por la que los inversionistas comenzaron a prestar atención.

La pregunta que circula entre gestores de fondos y analistas no es cuánto valen hoy los Knicks. La pregunta es por qué el mercado sigue valorándolos por debajo de lo que otros compradores privados estarían dispuestos a pagar.

Los Lakers alcanzaron una valoración cercana a los 10,000 millones de dólares. Los Celtics fueron adquiridos por alrededor de 6,100 millones.

Cada operación elevó el precio de referencia para el resto de la liga. Cada operación hizo que los Knicks parecieran más valiosos.

El negocio de ganar

Durante años, los Knicks fueron una marca poderosa atrapada dentro de un equipo mediocre.

La organización podía vender prestigio incluso cuando no vendía victorias.

Ahora posee ambas cosas.

Cada partido de playoffs en el Madison Square Garden se convierte en una máquina de ingresos. Los boletos alcanzan cifras extraordinarias. Las suites corporativas encuentran compradores. Los patrocinadores pagan más. La mercancía oficial desaparece de los estantes.

El baloncesto de junio tiene una capacidad única para transformar entusiasmo en dinero.

Los reportes financieros más recientes ya mostraban aumentos en prácticamente todas las categorías asociadas a los días de partido.

Las Finales multiplican ese efecto. Las acciones de Madison Square Garden Sports se dispararon a un máximo histórico después de que los New York Knicks barrieran a los Cleveland Cavaliers por 4-0 en las Finales de la Conferencia Este

De 200 dólares a 387 dólares.

Pero incluso esa bonanza económica queda pequeña frente a otro activo más difícil de cuantificar.

Durante semanas, los Knicks han monopolizado conversaciones, portadas y espacios televisivos. Han recuperado un lugar central dentro de la cultura deportiva estadounidense.

Los New York Knicks ganaron su primer título de la Conferencia Este desde 1999.
Los New York Knicks ganaron su primer título de la Conferencia Este desde 1999.Reuters

Las franquicias no pueden comprar eso.

Deben ganarlo.La improbable reivindicación de James Dolan

Durante la mayor parte de los últimos 25 años, James Dolan pareció destinado a ocupar un lugar incómodo dentro de la historia del deporte neoyorquino.

Era el propietario asociado al desencanto.

Bajo su administración desfilaron proyectos fallidos, ejecutivos de renombre y fichajes que prometían cambiar el rumbo de la organización. Ninguno funcionó.

Los aficionados pedían su salida. Las derrotas se acumulaban. La distancia entre la reputación del Madison Square Garden y el rendimiento de los Knicks parecía agrandarse cada temporada. Hoy la imagen es distinta.

A los 71 años, Dolan observa cómo dos de las apuestas más cuestionadas de su carrera producen resultados simultáneamente.

En Las Vegas, Sphere se convirtió en el recinto de entretenimiento con mayor recaudación del mundo. El proyecto que muchos consideraron una extravagancia multimillonaria terminó alterando la economía de los espectáculos en vivo.

En Nueva York, los Knicks disputan unas Finales que parecían inalcanzables durante gran parte de este siglo.

La coincidencia tiene algo de ironía histórica. Durante décadas, el empresario buscó construir una narrativa de éxito alrededor de sí mismo y encontró resistencia en cada intento.

Ahora, cuando menos parecía necesitar reivindicación, los mercados financieros y el baloncesto comenzaron a entregársela al mismo tiempo.

Los Knicks necesitan tres victorias más para terminar una espera de casi seis décadas.

Wall Street, sin embargo, ya emitió su veredicto. Mientras Nueva York persigue un trofeo, los inversionistas celebran algo igual de escaso.

Temas: