Locura en Cantera: Largas filas por boletos para la final Pumas vs Cruz Azul
Aficionados y asociados de Pumas saturan Cantera haciendo filas por boletos para la final ante Cruz Azul.

La locura por la final ya se instaló en la Cantera. Mientras los jugadores de Pumas entrenan con la mira puesta en el duelo por el título ante el Cruz Azul, afuera del inmueble se vive otro partido: el de conseguir un boleto.
Desde temprana hora, cientos de asociados y personal de prensa comenzaron a llegar a las instalaciones universitarias para intentar asegurar una entrada para el primer capítulo de la serie. La fila creció con el paso de las horas hasta convertirse en una serpiente humana de casi 300 metros, mezclando a la prensa, académicos, exalumnos, asociados que no quisieron dejar su suerte en manos de la venta digital.
“Quiero ir con mis hijos al partido. Me llena de ilusión a mis 82 años poder festejar un título con el equipo. Es el momento de Efraín Juárez y ojalá nos regale una titulo. Hacer fila vale la pena por esta institución”, señaló Germán Galindo, asociado desde hace 10 años.

La escena parecía más cercana a un concierto o al lanzamiento de un producto exclusivo que a una venta de boletos de futbol. Entre sombrillas, termos de café, sillas plegables y camisetas auriazules, más de 400 personas esperaban pacientes bajo el sol, con la ilusión intacta de estar presentes en una final que ilusiona a toda la afición universitaria.
Había quienes llegaron desde la madrugada. Otros incluso confesaron haber faltado al trabajo o cambiado turnos para mantenerse en la fila. Cada movimiento en las puertas de Cantera generaba expectativa y cualquier rumor sobre disponibilidad de entradas recorría rápidamente la fila como una ola de nerviosismo.

Mientras tanto, del otro lado de las bardas, el plantel auriazul trabajaba con normalidad. Sin embargo, el ambiente afuera dejaba claro que la ciudad ya juega la final desde ahora.
Pumas no solo tendrá un estadio lleno. Tendrá detrás a una afición desesperada por volver a ver a su equipo peleando por un campeonato. Y la venta en Cantera terminó siendo la prueba más clara de que la ilusión universitaria está completamente desbordada.