El amuleto que Kimi Antonelli no olvida: sigue portando la pulsera de Emma García
El piloto de Mercedes conservó el brazalete que recibió durante el Gran Premio de México, por lo que la pequeña mexicana le dedicó un video en redes sociales en el que le agradeció hablando en italiano

La historia que unió a Emma García y Kimi Antonelli durante el Gran Premio de México sigue dando de qué hablar. Más allá de la coronación del piloto de Mercedes en tierras mexicanas, el hecho de que conserve el brazalete demuestra que recibió el obsequio como un amuleto. Ante ello, la pequeña kartista mexicana le dedicó un video en su cuenta de Instagram para agradecerle, esta vez hablando en italiano.
En días recientes, la niña de 10 años compartió una grabación que recopila los distintos momentos de su experiencia al preparar el regalo, desde su elaboración hasta el instante en que consiguió entregárselo al piloto, además de su reacción al verlo con la pulsera durante la ceremonia del podio.
Kimi Antonelli aún porta el amuleto
El gesto del piloto con la pequeña mexicana dio la vuelta al mundo, pues el brazalete se convirtió en un símbolo de buena suerte que lo acompañó durante el fin de semana en el que consiguió consagrarse campeón mundial.
Este viernes, Emma tuvo la oportunidad de mostrar, a través de un nuevo video, que Antonelli todavía lleva el obsequio en la muñeca derecha y que incluso lo utilizará durante las diferentes sesiones del Gran Premio de Brasil.
Emma García agradece a Mercedes y Antonelli
A través de un nuevo video publicado en sus redes sociales, la pequeña kartista compartió su reacción al descubrir que el piloto italiano todavía lleva en la muñeca el brazalete que ella misma elaboró y le entregó durante el Gran Premio de México. Emocionada por el gesto, aprovechó la publicación para expresar su agradecimiento en dos idiomas: primero en inglés, donde reconoció a Mercedes y a todos sus seguidores que compartieron la historia durante los últimos días, y posteriormente en italiano, para dirigirse directamente a Antonelli y agradecerle por conservar un regalo que terminó convirtiéndose en un símbolo especial de su encuentro.