¿Por qué el rey Carlos III estalló contra sus asistentes durante su visita a Antigua y Barbuda?
Carlos III protagonizó un incómodo momento durante su visita a Antigua y Barbuda, cuando una tormenta lo dejó empapado mientras esperaba que sus asistentes le llevaran un paraguas.

Ni los compromisos diplomáticos ni el protocolo real pudieron evitar que el rey Carlos III protagonizara uno de los momentos más comentados de su gira por el Caribe. Durante su visita a Antigua y Barbuda, el monarca quedó completamente empapado por una inesperada tormenta tropical que lo sorprendió en plena ceremonia oficial.
Mientras la reina Camila consiguió resguardarse bajo un paraguas, su esposo tuvo que esperar varios minutos para recibir uno, una situación que dejó ver su evidente desesperación.
¿Qué ocurrió con Carlos III durante su visita a Antigua y Barbuda?
El episodio ocurrió en el estadio Sir Vivian Richards, donde los soberanos asistieron a las celebraciones por el 45 aniversario de la independencia de Antigua y Barbuda. La jornada transcurría con normalidad hasta que un intenso aguacero irrumpió durante los actos conmemorativos, justo cuando se interpretaban los himnos nacionales.

En cuestión de minutos, la lluvia comenzó a caer con fuerza sobre los asistentes. A Camila le entregaron un paraguas transparente y fue acompañada hacia una zona cubierta. Carlos, en cambio, permaneció de pie en el podio, sin protección y con su traje beige cada vez más mojado.
Las imágenes captaron al soberano de 77 años levantando las manos, mirando hacia su equipo y haciendo gestos para pedir ayuda. Incluso llegó a preguntar repetidamente dónde estaba su paraguas. La escena despertó comentarios sobre su conocida impaciencia y sobre la aparente tardanza de sus asistentes para auxiliarlo.
El protocolo que dejó al rey Carlos III empapado bajo la lluvia
Aunque en un primer momento el comportamiento del rey pudo interpretarse como un reproche a su equipo, la demora tuvo una explicación relacionada con las normas ceremoniales locales.

De acuerdo con las versiones difundidas sobre el incidente, cuando comenzó el aguacero se estaban interpretando los himnos nacionales, un momento solemne durante el cual los asistentes y miembros del séquito debían permanecer inmóviles. Esta circunstancia habría impedido que el personal reaccionara inmediatamente para entregarle un paraguas al monarca.
Finalmente, el mayor Ben Rigby, edecán de Carlos III, pudo acercarse para proporcionarle uno. Sin embargo, para entonces el rey ya tenía el cabello y buena parte de su vestimenta empapados.
El aguacero duró aproximadamente cinco minutos, pero fue suficiente para dejar una de las postales más inesperadas de la gira. Lejos de permitir que el contratiempo arruinara el programa, Carlos continuó con sus actividades, pasó revista a las tropas y presenció el desfile de las organizaciones juveniles.
La reacción de Carlos III y Camila ante el aguacero
Una vez que la lluvia disminuyó, el monarca recuperó el sentido del humor y convirtió el incidente en una anécdota. Durante una conversación con el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, bromeó sobre el estado de su traje:

Creo que me va a crecer berro en el traje”, comentó, en referencia a la cantidad de agua que había recibido.
Camila también se tomó la situación con humor. La reina, cuyo peinado había quedado afectado por la humedad, hizo un comentario a los periodistas mientras señalaba su aspecto:
Me he rendido”, dijo entre risas.

Después de la ceremonia, los soberanos continuaron con su agenda y se reunieron con cuatro reconocidas figuras del críquet de las Indias Occidentales: sir Viv Richards, sir Richie Richardson, sir Andy Roberts y sir Curtly Ambrose. Carlos incluso participó en una actividad relacionada con este deporte, al lanzar una moneda para decidir qué equipo comenzaría el partido de exhibición.
Ocasiones en las que el rey Carlos III perdió la paciencia en público
El episodio también recordó otras ocasiones en las que el carácter del monarca quedó expuesto frente a las cámaras. En septiembre de 2022, poco después de ascender al trono tras la muerte de Isabel II, protagonizó un momento que se volvió viral durante una visita a Irlanda del Norte.

Mientras firmaba un documento, una pluma le manchó la mano de tinta. Visiblemente molesto, expresó su frustración y se quejó del objeto: “¡No soporto esta maldita cosa! ¡Siempre pasa lo mismo!”.
Más adelante, el propio Carlos se permitió bromear sobre aquel incidente, haciendo referencia a los problemas que solía tener con los bolígrafos.
¿Por qué es importante la gira del rey Carlos III en el Caribe?
Más allá de la anécdota, la visita a Antigua y Barbuda forma parte de un recorrido caribeño de gran relevancia para la monarquía británica. La gira coincide con las conversaciones sobre el legado del colonialismo y el papel del Reino Unido en el comercio transatlántico de esclavos.

El primer ministro Gaston Browne ha expresado públicamente su respaldo a que el país se convierta en una república y ha insistido en la necesidad de abordar las demandas de reparación histórica.
Por su parte, Carlos III ha reconocido el sufrimiento y las injusticias causadas por la esclavitud, aunque el Reino Unido no ha ofrecido una disculpa formal ni ha aceptado compensaciones económicas.