Josh Allen y los Bills frente a otro demonio de enero: ganar como visitante en playoffs

Sin Mahomes ni Burrow en el camino, Buffalo enfrenta enero lejos de Highmark Stadium, con una cuenta pendiente histórica 

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Josh Allen aspira a su primer triunfo de playoffs como visitante.Reuters

Cada enero, el calendario conduce a los Bills a un mismo punto de quiebre. El viaje. Desde que Sean McDermott tomó el control del equipo y Josh Allen se convirtió en el rostro de la franquicia, Buffalo regresó a la conversación nacional de la NFL. Ganó divisiones, acumuló victorias, protagonizó partidos memorables. 

El Super Bowl, sin embargo, permanece distante. La constante ha sido Patrick Mahomes y los Chiefs, pero también jugar fuera de casa en playoffs.

La ausencia de Mahomes, Joe Burrow y Lamar Jackson en esta postemporada alteró el paisaje de la AFC. Durante años, esos nombres definieron los límites del camino para Buffalo. Kansas City cerró puertas en Arrowhead. Cincinnati detuvo el avance en 2023. Baltimore representó un reto recurrente desde la defensiva. Hoy, todos observan desde casa. Los Jaguars de Jacksonville son su nuevo reto.

Los Bills no tendrán la ventaja de su estadio. El derecho a recorrer toda la postemporada como local quedó reservado para Denver. Buffalo inicia enero con maletas listas y con escasas posibilidades de regresar a Highmark Stadium.  

Josh Allen registra siete victorias en playoffs y ninguna como visitante. En casa, su marca es 7-2. Fuera, 0-4. Cada derrota lejos del frío de Buffalo.

Allen más maduro

Allen llega a esta postemporada como el pasador más experimentado del campo de la AFC, quitando a Aaron Rodgers y sus 42 año de edad.  Disputó 13 partidos de playoffs con récord de 7-6, sólo por detrás de Rodgers y sus 22 apariciones. Detrás, el vacío. CJ Stroud acumula cuatro juegos. Trevor Lawrence dos. Justin Herbert dos. Bo Nix debutó sin victoria. Drake Maye jugará su primer partido de playoffs.

Allen protagonizó una gran temporada que si bien no es de calibre de MVP, si lo hace un digno rey. Produjo por aire y por tierra. En playoffs promedia 254.8 yardas por pase con 65.7 por ciento de completos, 25 touchdowns y cinco intercepciones. Suma 51.4 yardas terrestres por partido y 7 anotaciones. Sus números sostienen a Buffalo desde hace años.

El equipo que lo rodea es diferente. James Cook lideró la NFL en yardas por tierra, pero el cuerpo de receptores no domina emparejamientos individuales de forma constante. La defensiva cerró la campaña con dificultades ante la carrera y terminó cerca del tercio inferior de la liga en capturas. 

El cierre de la temporada regular no trajo descanso. Trajo reubicación. El último partido en el Estadio Highmark se jugó el domingo pasado ante los Jets. Un nuevo estadio espera. La pregunta acompaña el traslado. Buffalo aún no gana en enero cuando sale de casa.

La última aparición de los Bills en un Super Bowl ocurrió tras la temporada de 1993. La derrota ante Dallas en enero de 1994 inició una espera que hoy suma 31 temporadas completas. El llamado Proceso arrancó en 2017 con Sean McDermott como entrenador en jefe y Brandon Beane como gerente general. Un año después, el equipo subió posiciones en el draft para seleccionar a Allen. 

Sin éxito en Jacksvonville

La ruta moderna comenzó en enero de 2018 en Jacksonville. Buffalo cortó una sequía de 17 años sin playoffs y cayó 10-3 ante los Jaguars de Doug Marrone con Tyrod Taylor y Nathan Peterman como pasadores. Tres años más tarde, Allen volvió a ese estadio con etiqueta de favorito por 14.5 puntos. Perdió un balón, lanzó doos intercepciones y sufrió cuatro capturas en una derrota por 9-6 ante un equipo dirigido por Urban Meyer. E

El rival vuelve a ser Jacksonville. Los Jaguars cerraron la campaña 7-1 en EverBank Stadium. Su única derrota local ocurrió ante Seattle. Sumaron 31 robos de balón, el segundo mejor registro de la NFL, y 22 intercepciones. 

Allen llega con la mayor cantidad de victorias de playoffs para un quarterback sin Super Bowl. Los Bills llegan sin partidos en casa y con una historia reciente marcada por aeropuertos y hoteles. 

Sin Allen quiere ser el hombre que reine Buffalo hasta el fin de los tiempos, debe derrotar a su primer monstruo de enero.