Johannes Klaebo: El Michael Phelps de la nieve que impuso un récord de medallas de oro en Juegos Olímpicos de Invierno

El noruego Johannes Klaebo alcanza su novena medalla de oro olímpica en esquí de fondo, superando récords históricos y consolidándose como el atleta más grande de los Juegos de Invierno

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Klaebo llegó a nueve medallas de oro en su andar olímpicoREUTERS

En un país donde el frío es un visitante familiar y la nieve una postal de fotografía, entender la magnitud de Johannes Klaebo exige una traducción al lenguaje de la genialidad universal. No es sólo un esquiador; es el hombre que ha convertido el esfuerzo agónico de los pulmones en una coreografía de victoria. El domingo, bajo el cielo de Milán-Cortina, Klaebo no sólo cruzó una meta: deslizó sus esquís hacia el Olimpo absoluto al conquistar su novena medalla de oro, una cifra que lo separa de los mortales y lo sitúa como el máximo ganador en la historia de los Juegos de Invierno.

El dictador del cronómetro y la nieve

Klaebo ofrece un espectáculo de grandes ligas. El noruego de 29 años lideró al relevo de su país en los 4x7,5 kilómetros con la suficiencia de quien conoce un secreto que el resto ignora. Junto a Emil Iversen, Martin Loewstroem Nyenget y Einar Hedegart, Klaebo detuvo el tiempo para entregarle a Noruega una ventaja de 22.2 segundos sobre Francia e Italia, quienes completaron el podio.

Lo que para muchos es un deporte de resistencia extrema, para él parece un trámite estético. Con este triunfo, suma su cuarto título en estos Juegos, acumulando un tesoro que comenzó a forjar en Pyeongchang 2018 y Beijing 2022. Nueve oros olímpicos y 15 campeonatos mundiales después, la pregunta ya no es si ganará, sino por cuánto margen decidirá humillar al reloj.

"Conseguir el noveno con el equipo es especial; no habría una mejor manera de hacerlo", declaró Klaebo, con esa relajación que solo poseen quienes ya no tienen nada que demostrar. Su secreto, confiesa, es la diversión, una palabra que suena extraña cuando se compite a temperaturas bajo cero y con el corazón rozando las 200 pulsaciones por minuto.

A diferencia de la tensión asfixiante de sus citas olímpicas previas, el noruego asegura haber encontrado una paz competitiva. "Divertirse en el camino es importante y creo que se nota en los resultados", afirmó tras un cierre de carrera que incluyó un saludo a la multitud y un deslizamiento triunfal que ya es parte de la iconografía deportiva mundial.

La cosecha de metales de Johannes Klaebo "Rey de la Nieve" no ha terminado. Con la velocidad por equipos el miércoles y los 50 kilómetros el sábado, Klaebo tiene el espacio abierto en su vitrina para dos piezas más de oro. En un rincón del mundo donde el invierno es un estilo de vida, su nombre empieza a sonar como el de aquellos atletas como Michael Phelps, Usain Bolt, Lionel Messi, que simplemente decidieron que la historia les pertenecía.

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