El gobierno de Senegal exige investigación a la CAF por corrupción tras despojo del título

El Gobierno de Senegal escala el conflicto con la CAF a niveles diplomáticos, exigiendo una auditoría internacional por "presunta corrupción" tras otorgarle el trofeo a Marruecos. 

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Senegal había ganado el caótico partido en 2025AFP

Lo que comenzó como una disputa reglamentaria en la final de la Copa Africana de Naciones 2025 ahora es un problema geopolítico.  El Gobierno de Senegal ha solicitado formalmente una "investigación internacional independiente sobre una presunta corrupción" en la Confederación Africana de Fútbol (CAF), luego de que el organismo decidiera arrebatarles el título para otorgárselo a Marruecos por la vía administrativa.

Aunque Senegal ganó la final en la cancha (1-0) el pasado enero en un partido interrumpido ante la amenaza de los jugadores de dejar la cancha, la CAF anuló el resultado tras un recurso de la federación marroquí (FRMF).

El argumento para despojar al equipo de Senegal se basa en los artículos 82 y 84 del reglamento, que dictan que si un equipo "se niega a jugar o abandona el terreno antes del final regular sin autorización del árbitro", se le declarará perdedor por 3-0. Esto ocurrió cuando los jugadores senegaleses se retiraron del campo durante 17 minutos en protesta por un penal marcado a favor de los anfitriones en el tiempo de compensación.

"Un intento injustificado de despojo"

La reacción del Estado senegalés ha sido dura. Primero, la propia federación fue clara en que buscará acudir al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) para tratar de revertir la situación. Ahora, a ello se suma el gobierno.

Un portavoz del gobierno calificó la resolución como una "decisión sin precedentes y excepcionalmente grave", asegurando que se fundamenta en una interpretación errónea de las normas.

“Esta decisión contradice directamente los principios fundamentales de la ética deportiva, entre los cuales destacan la equidad, la lealtad y el respeto a la verdad del juego”, dictó el comunicado oficial. “Senegal no puede tolerar una decisión administrativa que borra el compromiso, el mérito y la excelencia deportiva. Senegal rechaza inequívocamente este intento injustificado de despojo”.

Para el gobierno de Dakar, el organismo continental ha perdido su rumbo: “Al poner en duda un resultado logrado al final de un partido que fue jugado y ganado adecuadamente, la CAF socava seriamente su propia credibilidad y la confianza legítima que el pueblo africano deposita en las instituciones deportivas”.

La postura de Marruecos 

Por su parte, la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) ha intentado suavizar el tono, aunque celebra el veredicto. En un comunicado inicial, señalaron que su intención nunca fue "desafiar el desempeño deportivo de los equipos", sino únicamente solicitar la aplicación del reglamento para asegurar la "estabilidad dentro de las competiciones africanas".

Mientras tanto, los jugadores de Senegal han dejado claro que no devolverán sus preseas. Idrissa Gueye, mediocampista del Everton, fue tajante en redes sociales: “Sabemos lo que vivimos esa noche en Rabat. Y nadie nos puede quitar eso”.

Abdoulaye Seydou Sow, secretario general de la Federación Senegalesa (FSF), confirmó que la batalla legal se traslada ahora a Suiza:

“Sentimos que el jurado no estaba allí para hacer cumplir la ley, sino para ejecutar una orden. No nos detendremos ante nada. La ley está de nuestro lado y la lucha está lejos de terminar”.