Gianni Infantino inaugura el Mundial de 2026 entre discursos de unidad y la tensión política
El presidente estuvo en el Estadio Ciudad de Mexico para dar por abiertas las actividades de esta Copa del Mundo.

Arrancó la operación mundialista para la FIFA. Con Gianni Infantino compareciendo a los pies del Estadio Ciudad de México o para los eternos nostálgicos, estadio Azteca, el direcitvo levantó la bandera del torneo.
Su discurso arrancó justamente con la narrativa de la unidad, cuando al mismo tiempo, el presidente Donald Trump hablaba de romper el pacto económico del T-MEC con Canadá y México.
Entonces Infantino toma vía libre para hablar de lo que le gusta más, diplomacia, política y futbol. Agradece a los gobiernos, "a Claudia Sheinbaum, a Donald Trump y al gobierno canadiense por su ayuda y disposición para este torneo".
Infantino sólo quiere hablar de futbol
Sabe que habrá temas espinosos en la conferencia y se incomoda cuando se le habla de protestas, rechazos o persecuciones, como la reciente del árbitro Omar Abdulkadir Artan por ser somalí y estar su país en la lista de países rechazados de ingresar a Estados Unidos.

"Por favor, sé que hay temas complicados, como puede ser Irán, las visas o los tickets, pero que las preguntas sean en torno al futbol. Es una fiesta y queremos que siga así". Prefiere Infantino hablar de récords y movimientos estratégicos para que su evento salga bien.
"Los boletos, por ejemplo, al alcalde Nueva York puso a la venta mil boletos a 50 dólares y todos lo aplaudieron; nosotros pusimos 130 ml tickets a 60 dólares y nadie nos reconoce". Defiende su postura con gallardia medieval.
Cada dólar que la FIFA recibe lo reinvierte en futbol
Aduce que cada billete que ingresa a la FIFA es devuelto durante los 47 meses entre cada Mundial para clínicas, canchas y desarrollo futbolístico en otros países."Nadie invierte en Sierra Leona o en Vanuatu, para nosotros la democracia no es una palabra vacía.

Invertimos todo en federaciones de futbol. Ahora ven a Cabo Verde o a Curazao y se preguntan cómo llegaron a la Copa del Mundo, pues es fácil, por el programa de desarrollo que hemos puesto".
Dentro de la burbuja, Infantino considera que el Mundial será exitoso, a pese de la poca recepción de la gente en Estados Unidos y con el grave contraste de que los boletos no se han vendido en su totalidad.