Desde el cielo, fans de Boston reclaman duro: “¡Vendan el equipo!”
Aficionados de los Boston Red Sox llevaron su protesta al aire con una pancarta contra Craig Breslow y John Henry en medio del mal arranque de temporada

Los Boston Red Sox viven un inicio de temporada que ya provocó una reacción poco común, pero altamente llamativa. Una avioneta sobrevoló el Fenway Park con una pancarta contundente, dejando claro el hartazgo de la afición: “¡Despidan a Craig! ¡Vendan el equipo!”.
El momento se dio mientras el equipo realizaba práctica de bateo previo a su juego ante los Houston Astros, generando una escena que rápidamente captó miradas dentro y fuera del estadio. La aeronave dio vueltas durante más de una hora, mientras aficionados intentaban leer el mensaje desde los alrededores del parque.
La protesta apuntó directamente a Craig Breslow, jefe de operaciones de beisbol, y a John Henry, propietario principal del club, quienes han sido señalados por el mal paso del equipo. Boston llega con marca de 12-19, ubicado en el último lugar de la División Este de la Liga Americana.
El descontento no es nuevo. En los últimos juegos en Fenway Park ya se habían escuchado cánticos de “vendan el equipo”, mismos que aumentaron tras la reciente barrida sufrida en casa ante los New York Yankees.
La tensión creció aún más hace unos días, cuando Breslow tomó la decisión de despedir al mánager Alex Cora el 25 de abril, pese a que el equipo venía de ganar 17-1 como visitante. La salida del dirigente sorprendió por su peso dentro de la organización.
Cora fue el encargado de dirigir al equipo campeón de la Serie Mundial en 2018, además de formar parte del plantel que ganó el título en 2007. Con récord de 620-541 como mánager de Boston, su despido se convirtió en uno de los movimientos más polémicos del arranque de temporada.
La presión sobre la directiva incluso trasciende el beisbol. John Henry también ha sido blanco de críticas en Inglaterra, donde es dueño del Liverpool FC, club cuyos aficionados protestaron recientemente por el aumento en el precio de los boletos.
Por ahora, el mensaje en Boston es claro. El enojo de la afición ya no solo se escucha en las gradas, ahora también se hace ver desde el cielo.