Ferrari pasa de dominar a perseguir: los neumáticos los frenan en Austin
Charles Leclerc declaró que las limitaciones para calentar el compuesto blando, así como la velocidad punta, mermaron sus posibilidades de conseguir la pole position del GP de Estados Unidos

Pese a dominar con un ritmo sólido las prácticas libres del GP de Estados Unidos, la pole position de Ferrari parecía inevitable, pero volvió a aparecer el principal villano del cavallino rampante en la temporada: los neumáticos.
Charles Leclerc marcó el tiempo más rápido de la Q1, donde registró el mejor tiempo del tercer sector. Por su parte, Lewis Hamilton se adueñó del segundo puesto, ya que, a través de su puesta a punto, aumentó el ángulo del alerón delantero de su monoplaza, lo que le brindó una mejor tracción en las curvas de dicha parte del trazado.
Tras los registros de tiempo, la disputa era clara: todo se definía entre Ferrari, para bien o para mal, aunque terminó siendo lo segundo, ya que ambos pilotos no lograron encontrar la ventana óptima de rendimiento de la goma blanda que les permitiera obtener adherencia y tracción.
Sin embargo, creo que hoy era una clasificación en la que teníamos potencial en el coche. Pero el coche también incluye los neumáticos y, por desgracia, en la Q3 no conseguimos que funcionaran en el rango óptimo. Ya me costó mucho en la vuelta de calentamiento, patinaba bastante desde el principio, y eso complicó mucho las cosas después”, declaró en la zona de entrevistas del circuito.

Asimismo, Ferrari ha sufrido en las rectas por su menor velocidad punta y las diferencias en el despliegue de potencia frente a sus rivales en la actual temporada, pese a contar con el ADUO 2 que le autorizó la FIA. A ello se suma la dificultad para extraer rendimiento del compuesto blando: esta es la sexta ocasión en la temporada en que ocurre, pese a los cambios en el fondo plano, el difusor y la suspensión para este fin de semana. Una situación que ya frustró a Charles Leclerc.
El déficit del motor está ahí, se ve enseguida en los datos. Conseguíamos marcar la diferencia en las curvas, pero en cuanto no estamos en el rango adecuado con los neumáticos, perdemos mucho y eso es lo que pasó en la Q3. Me enfadé mucho porque no había pasado hasta la Q3, donde tenemos que darlo todo”, expresó para los medios presentes en Austin.
El equilibrio apunta a ser un problema
Pese al nuevo paquete aerodinámico en Austin, Ferrari sigue sin encontrar el equilibrio de su monoplaza. Las dificultades de adherencia y el comportamiento impredecible en las curvas de alta velocidad los dejan expuestos, evidenciando que las actualizaciones no han resuelto los problemas de fondo del SF-26.
Quiero decir que, en cuanto llegas a la Q3 y empiezas a apretar para ganar las últimas centésimas, o incluso dos centésimas, en cada curva, es ahí donde quizá los problemas del coche, los problemas de equilibrio que estamos teniendo, se hacen un poco más evidentes. Para nosotros es una situación realmente al límite y, en cuanto superamos ligeramente ese límite, perdemos mucho tiempo en la vuelta”.
Tras lo expuesto en pista, Ferrari deberá remar contra corriente en la carrera, donde partirá como víctima, pese a haber sido victimario durante buena parte del fin de semana.