Fernando Mendoza guía a Indiana a la final nacional con paliza en el Peach Bowl

Cinco pases de anotación, dominio total desde la defensiva y una actuación de control absoluto impulsaron a Indiana Hoosiers a la final del futbol americano colegial tras arrollar a Oregon Ducks.

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Fernando Mendoza lanzó cinco pases de anotación y lideró a Indiana rumbo al campeonato nacional en el Peach Bowl.Getty Images via AFP

Fernando Mendoza lanzó cinco pases de anotación, jugó con precisión casi quirúrgica y condujo a Indiana Hoosiers a una victoria 56-22 sobre Oregon Ducks en el Peach Bowl, un resultado que catapultó a Indiana al juego por el campeonato nacional y reforzó la idea de que este equipo atraviesa una temporada con tintes históricos.

La hoja estadística de Mendoza explica una parte del dominio, aunque no alcanza para describir el control absoluto que ejerció sobre el partido. El quarterback, de origen cubano-mexicano, completó 17 de 20 envíos, con pases que castigaron cada cobertura y una serenidad que contrastó con el desorden ofensivo del rival. Dos de esos touchdowns fueron para Elijah Sarratt, otro viajó 36 yardas hasta Charlie Becker, y el resto terminó de romper un encuentro que ya estaba inclinado desde la primera serie.

La defensiva de Indiana dejó claro el guion desde el inicio. En el primer snap del partido, D’Angelo Ponds interceptó a Dante Moore y devolvió el balón 25 yardas hasta la zona de anotación. Once segundos bastaron para marcar el tono de la noche. Oregon empató de manera momentánea con un pase de 19 yardas a Jamari Johnson, pero fue un espejismo que duró poco.

Mendoza respondió de inmediato con un envío corto a Omar Cooper Jr. para recuperar la ventaja y, a partir de ahí, la defensiva de Indiana empezó a asfixiar. Un balón suelto de Moore fue recuperado en la yarda 3, y Kaelon Black lo convirtió en anotación por la vía terrestre, ampliando una diferencia que ya se sentía definitiva.

El medio tiempo reflejó una diferencia abismal. Oregon llegó con apenas 9 yardas por tierra en 17 acarreos, condicionado por la ausencia de sus dos corredores principales y por una línea ofensiva claramente superada. Moore, sin apoyo y bajo presión constante, enfrentó una misión imposible incluso con todas sus armas disponibles.

Indiana no levantó el pie. En el tercer cuarto, Mendoza encontró a E.J. Williams Jr. en la zona de anotación para estirar la ventaja a 42-7. Oregon logró una respuesta tardía con una escapada de 70 yardas de Dierre Hill Jr., culminada por Jay Harris, pero el margen ya era irremontable. En el último periodo, los equipos especiales también se sumaron al festín con un punt bloqueado por Daniel Ndukwe, que derivó en el segundo touchdown de Mendoza a Sarratt.

El triunfo confirmó la inercia de Indiana tras su temporada regular perfecta y su aplastante 38-3 sobre Alabama en los cuartos de final. Ahora, con marca de 15-0, los Hoosiers jugarán el 19 de enero el campeonato nacional ante Miami Hurricanes en el Hard Rock Stadium, un regreso a casa para Mendoza y un escenario ideal para seguir fortaleciendo su candidatura histórica.

Más allá del resultado colectivo, la noche volvió a colocar a Mendoza en el centro del escenario rumbo al siguiente nivel. Su nombre ya es considerado de forma unánime como el principal candidato a ser la primera selección global del próximo Draft de la NFL, con Las Vegas Raiders perfilándose como su destino más probable. Mientras ese futuro se acerca, Indiana y su quarterback continúan construyendo una temporada que ya no se explica solo con números, sino con autoridad.